1. A MI HERMANA LE GUSTAN LOS VIDEOJUEGOS - 1


    Fecha: 19/09/2021, Categorías: Incesto Autor: maverick_indalo, Fuente: RelatosEróticos

    ... espalda.
    
    Decidí intentar dormir, aunque sabía que eso iba a ser imposible estando mi hermana en la habitación. Me ponía demasiado nervioso dados los últimos acontecimientos. Además, hubiera jurado que era ella a quién creí ver espiándome en la cocina, ¿me habría visto?, y si era así, ¿por qué no me había dicho nada? Demasiadas cuestiones para mí abotargado cerebro, por lo que opté por hacerme el dormido, eso sí, girado sobre mi costado derecho para poder controlarlo todo.
    
    Pasados unos instantes, me atreví a abrir los ojos y lo que vi no hizo más que empeorar mi estado y alborotar aún más mi cabeza. María había separado ligeramente las piernas, más de lo lógico para estar cómoda, y agarraba el mando con ambas manos mientras jugaba, pero lo mantenía entre sus muslos presionando de forma evidente. La miré lo más disimuladamente que pude pero agudicé mis sentidos. Cada vez que el mando vibraba, lo que sucedía muy a menudo, ella presionaba con fuerza hacia su entrepierna y sus caderas se movían ligeramente hacia delante, presionando a su vez contra el mando. Su boca estaba entreabierta y su lengua se asomaba tímidamente por la comisura derecha de sus labios. La luz que entraba por la ventana, ahora le daba más directamente y, para mi sorpresa me descubrió que mi hermana no llevaba sujetador, porque el efecto de contraluz empezó a regalarme el fantástico perfil de los pechos de mi hermana, rotundos, firmes y redondos, que comenzaban a moverse o tensarse con los ...
    ... movimientos, cada vez más evidentes, que hacía su dueña. Comenzó a cerrar los ojos en algunos momentos, seguramente llevada por las placenteras sensaciones. Mi rabo estaba poniéndose duro de nuevo, así no había manera de tranquilizarse, y lo peor, es que solo con mi bañador, si se giraba María, se iba a hacer muy evidente la tienda de campaña que se estaba montando y que yo la estaba observando.
    
    Pero ella estaba en otra cosa, o eso pensaba yo. Los movimientos de presión con el mando cuando este vibraba, y el acompañamiento con sus caderas, cada vez era más evidente y esto, junto la silueta que la luz dibujaba de sus pechos y el sensual movimiento de estos cuando su dueña se movía me estaban volviendo loco. Pero mi tortura aún podía ser peor, y así fue cuando María comenzó a dejar escapar pequeños gemidos, lo que hizo que mi polla pasara de dura a durísima y con algunas gotitas de líquido preseminal manchando mi glande.
    
    ¡Uuumm, ooooh, ooooh!
    
    Pero aquello no había hecho más que empezar, y siguió echando leña al fuego de mi calentura cuando su mano derecha soltó el mando y, muy lentamente, se introdujo por dentro de la parte delantera de su pantaloncito, a la vez que ponía su pie derecho sobre el asiento del sillón, doblando así la pierna, supongo que para evitar que yo pudiera ver con claridad. Prosiguió con su mano izquierda, con la que tenía sujeto el mando, que no dejaba de vibrar, introduciéndola por dentro de su camiseta, desde abajo, supongo que para acariciar sus pechos. ...