1. Mario (09 de 22): Ilusión desmedida sin razón


    Fecha: 19/09/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... como Aldo su sobrino al que tenía recogido y viviendo con ellos, había sido siempre buena gente con nosotros.
    
    -¿Marito, Miguel, queréis hablar conmigo?
    
    -Si señora, quiero que usted personalmente ordene a su marido que prepare la cuenta de lo que debe mi abuelo.
    
    -Pero no hay prisa cariño, se que pasáis un mal momento, entre amigos siempre nos ayudamos. -se acercó y me acarició el pelo.
    
    -Tu familia siempre ha sido cliente de esta tienda y tu abuela era amiga mía, por lo tanto ya pasará tu abuelo cuando tenga dinero.
    
    -No señora, necesito liquidar la deuda de mi abuelo, desde ahora yo me ocuparé de los pagos. -me miró dudosa pero reaccionó pronto.
    
    -Andrés haz lo que pide el muchacho. -entonces le alargué una lista que llevaba para comprar.
    
    -También quiero que me preparen esto para llevar y que lo incluya en la nota. -la buena mujer, aunque con incertidumbre cogió el papel y buscó con la mirada a su sobrino, le hizo señas para que se acercara.
    
    Aldo no se atrevía a mirarme, era como siempre había sido, no como la otra noche.
    
    -Prepara esta lista y luego llevas el recado a la casa de don Roman, ¿está claro?
    
    -Sí tía enseguida lo preparo. -Aldo volvía a ser el corderito, o carnero grande, que conocíamos del instituto, de la calle donde los chicos se burlaban a escondidas de su menguada mente, ni Migue ni yo le habíamos tratado mal nunca.
    
    -¿Puedo pagar con tarjeta de crédito?
    
    -Haz lo que desees Marito, pero tu familia siempre tendrá crédito en esta ...
    ... casa. -la señora se despidió, no sin antes volver a acariciarme la cara y también a Migue.
    
    Esperamos a que Aldo terminara de recoger lo que había encargado, se hacía el remiso y andaba lento hasta que acabó y volvió a nuestro lado.
    
    -Lo siento Marito, no se lo que me pudo pasar, te pido perdón por lo que te hice, y gracias por no decírselo a mi tía, me hubiera echado a la calle o hasta metido en la cárcel.
    
    -Estuvo mal aquello Aldo, pero también es cierto que fuiste muy valiente y me salvaste de aquellos tipos. -entonces dejó de desviar la vista y me miró con franqueza a los ojos.
    
    -No volveré a hacerlo, ni a ti ni a nadie. Ahora llevaré el encargo a tu casa. -se iba a dar la vuelta pero se detuvo.
    
    -No te he preguntado por tu abuelo.
    
    -Ya está bien, esperando que vayas con el encargo para hacer la comida. -sonrió un poco bobo y me alargo la mano.
    
    -¿Somos amigos?
    
    -Si tu quieres lo seremos. -observé que Migue nos miraba sin entender lo que hablábamos. Pagamos la cuenta, no era tanto como imaginaba y don Andrés no habló para nada.
    
    Salimos a la calle y agarré a Migue del brazo.
    
    -Ahora vamos a comer para ir de tiendas a la tarde.
    
    -¿No tienes algo que contarme?, ¿algo que no conozco o se me escapa? -mientras caminábamos le referí todo lo ocurrido, desde que salí de casa hasta cuando Aldo salió por la puerta.
    
    -Y cuando llamaste a Marcos él estaba follándome…
    
    -Podías haberlo denunciado.
    
    -Soy mayor de edad Migue, sería su palabra contra la mía y no ...
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