1. Viuda reciente, madre caliente (2)


    Fecha: 03/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Azalais, Fuente: CuentoRelatos

    ... más terminar de comer, mi hijo me estiró encima de la cama, con las piernas fuera a los pies de la cama, esa postura le encanta para azotarme y follarme, y me ató las manos a la espalda, utilizando una media.
    
    En esa postura, me nalgueó todo lo que quiso, más de media hora, a la vez que me lamió todo el coño, sin olvidarse de mi culo, recorriéndome con la lengua toda la canaleta, del ano al coño.
    
    Yo me corrí varias veces de una forma morbosa, sin parar de gritar y soltar jugos cómo una fuente del vicio. Cuando le pareció que tenía el ano bien lubricado, me dio por culo hasta que nos corrimos juntos, llenándomelo de su leche.
    
    Así nos fuimos a ver la lápida de su padre, con la leche de mi hijo aun caliente, resbalando por mis muslos. El silencio era sobrecogedor, a pesar que no eran más de las cinco y media, al abrir la cancela los goznes chirriaron de una forma que me hizo sobresaltarme, provocando que Mario se sonriera a la vez que me soltó una fuerte nalgada.
    
    Al llegar delante de la lápida, Mario se pegó a mi espalda, poniendo su cara oculta en mi negra melena, a la vez que me pasó las manos por las axilas, cogiéndome las tetas por e
    
    Yo pretexté muy poco su atrevimiento, mientras le hablé a su padre cómo solía hacer siempre
    
    ─ Paolo te echo mucho de menos…me has dejado muy abandonada, me siento apenada por tu muerte, lo llevo mejor gracias a nuestro hijo…─ mientras hablaba con su padre, Mario me frotaba cada vez con más fuerza el enorme bulto de su polla, ...
    ... a la vez que me besaba por el cuello, lamiéndome la oreja, poniéndome muy cachonda de lo atrevido y perverso que era, por atreverse a tanto, delante de la tumba de su padre─. Mario hizo que me reclinara sobre la sepultura, doblada hacía adelante, en esa postura me metió la polla en el culo, sin prisa ninguna, haciéndome sentir bien cómo la gruesa cabeza de la polla me abría el ano, haciendo que se la mordiera fuerte con los esfínteres de mi recto, el muy perverso, a la vez que me daba alguna nalgada y me hablaba en susurros, cachondo perdido de follar a su madre, allí, delante de la sepultura de su padre.
    
    ─ ah… Paolo… mira cómo cuida nuestro hijo de su pobre madre… ah… viuda… ah… cariño… sí… follame así… hijo puta… me corro ya…
    
    ─ oh… oh… oh… mamá… que bien te follo así… delante de tu marido… puta… me muerdes… el cipote… sí… me corro… ya puta… toma mi leche…
    
    ─ ah… ah… ah… sí llename todaaa… que vea tu padre cómo me cuidas… me corro cariño.
    
    Nada más volver a casa, mi hijo me hizo sentir que desde ese instante, yo era totalmente suya, hablándome cómo un Amo habla a su sumisa, en vez de hablarme cómo a su madre.
    
    ─ Mamá ponte los tacones negros y las medias de cristal, las que tienen la costura detrás, y maquíllate cómo tú sabes que me gusta lo hagas, y espérame en el comedor, ¿Lo has entendido?
    
    ─Sí cariño, ahora mismo te complazco.
    
    A los pocos minutos me llamó desde nuestra habitación, dejándome con la boca abierta por lo que vi al entrar. Estaba la alcoba ...
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