1. Lujuria & taboo


    Fecha: 05/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Aster99, Fuente: CuentoRelatos

    ... me amaba y que fue lo mejor que había hecho en años. Empezamos a besarnos hasta que de nuevo se me paró. Tenía ganas de que se me pusiera encima y sin decirle nada ella lo hizo, como si estuviéramos conectados. Solo quería sentir su peso encima de mí. Quería morir de un orgasmo y ella también, simplemente lo sabía, por la forma en que movía sus anchas caderas. Sentir sus glúteos rebotando en mis piernas y mis pelotas húmedas mientras nuestros jugos y sudor recorría nuestros cuerpos, no tenía precio. Para cuando ya estábamos por llegar nuevamente, apreté sus enormes senos con toda mi fuerza mientras la embestía. Ya no podía aguantar más, la perra sucia me gritaba:
    
    - ¡Házmelo como a Elenita hijo de puta! - Me decía, mientras sus ojos se desorbitaban.
    
    Después de eso, me corrí inevitablemente por segunda vez, esta vez había durado 20 minutos. Mi pene me dolía, estaba muy irritado sin embargo lo único que pensaba, es que quería hacerlo una y otra vez más con esa gran puta que tenía al lado.
    
    No le di descanso, después de ...
    ... haber terminado en su concha, seguí usando los dedos para forzar más sus orgasmos, Gloria se retorcía y sus ojos se tornaban blancos. Me decía que parara, pero para mí era imposible. A ella le tambaleaba todo el cuerpo, solo bastaba con que le tocara un pezón para que se retorciera y gimiera. Mirando como sufría y orgasmeaba a la vez, se me paró de nuevo, pero esta vez la puse en cuatro. Y esos 15 minutos fueron los mejores de mi vida cada vez que se la clavaba hasta el fondo ella gritaba, estaba demasiado sensible y sus gemidos se convirtieron en gritos entre cortados por orgasmos continuos. Dentro de mí sentía solo placer y plenitud de saber que al igual que yo, ella estaba pasando uno de los mejores días de su vida.
    
    Saqué mi pene justo antes de correrme y la agarré del pelo dirigiendo su boca a mi miembro, me corrí mientras su lengua me succionaba y lamía cada gota de semen hasta tragárselo todo.
    
    Sinceramente nunca pensé que una ama de casa que asistía a iglesias, podía ser una perra tan hecha y derecha.
    
    Gracias Gloria 
«12345»