1. Los preliminares de un polvo inolvidable


    Fecha: 07/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... más?
    
    -Nada más, a veces se gana y a veces se pierde.
    
    Isabel se echó unas gotitas en el pulso, lo olió y guardó el perfume.
    
    Faltaba más de tres horas para llegar a San Salvador... Al poco comenzó a anochecer. Sebastián estaba con los ojos cerrados. Se sintió observado. Abrió los ojos en la penumbra y vio a Isabel con los ojos cerrados. Se quedó mirándola y cuando ella abrió los ojos para mirarlo los cerró él. Así estuvieron, abre y cierra, abre y cierra, hasta que llegó un momento en que se quedaron mirando con las cabezas de lado en los respaldos de los asientos. Sebastián, que era un cincuentón, de ojos claros, pelo cano, alto y agraciado, lentamente, acercó sus labios a los de Isabel, ella cerró los ojos y se fundieron en un beso largo, muy largo, tan largo que Isabel acabó sacando la mano derecha de Sebastián de dentro de sus bragas.
    
    Al soltársela, Sebastián chupó los dedos mojados con los jugos de su coño y volvió a cerrar los ojos, con ellos cerrados le cogió una mano a Isabel y se la puso sobre la polla. Isabel estaba tan cachonda que se iba a desmadrar. Giró la cabeza, vio la espalda del conductor y que no había pasajeros hasta cuatro filas más adelante y tres más atrás, la única que estaba cerca era la chica e iba durmiendo. Le abrió la cremallera del pantalón y le sacó la polla, una polla gorda, tirando a grande y la meneó.
    
    Algo después miró para la chica del asiento de al lado y la vio con las piernas abiertas y con la cremallera de sus jeans bajada, ...
    ... con una mano dentro de las bragas y la otra magreando sus tetas. Se estaba haciendo un dedo mirando para la polla y viendo cómo la mano de Isabel subía y bajaba...
    
    Al rato, de la polla comenzó a salir leche. En cascada bajó por ella y pringó su puño... Isabel se limpió con un pañuelo que quitó del bolso y siguió mirando cómo la chica se seguía masturbando. Cuando sintió la mano de Sebastián cerca de sus bragas, se echó hacia atrás, abrió las piernas y dejó que la masturbara. Dos dedos entraron dentro de su coño mojado y haciéndole el "ven aquí", la masturbó.
    
    La chica del asiento de al lado e Isabel se miraban y se mordían los labios, cómo diciendo: "Si te pillo te devoro el coño". Poco después, la chica del asiento de al lado se encogió y se corrió en silencio. Isabel cogió a Sebastián por la nuca, le metió la lengua en la boca y en ella ahogó los gemidos de su larga corrida.
    
    Dos horas más tarde, Isabel y Sebastián entraban en la habitación de un hotel. Nada más cerrar la puerta, Sebastián, rodeó con sus brazos la cintura de Isabel, la besó en el cuello, le mordió el lóbulo de la oreja, y le susurró al oído:
    
    -Antes de meterme en cama necesito beber algo caliente.
    
    Isabel giró la cabeza, lo besó y le dijo:
    
    -¿Cómo qué?
    
    -Cómo el néctar de tu panocha.
    
    Le abrió la cremallera del vestido, se lo quitó, le sacó el sostén, los zapatos, los pantis, las bragas, le dio la vuelta y la miró. Tenía un polvazo. La arrimó a la pared. Se comieron las bocas. Luego cogió ...