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Café con leche de polla
Fecha: 11/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... extendió su mano y le dijo: - dame eso que tienes en la mano, (como cuando regañas a un inocente niño) y Eufe, tembloroso, se lo entrego cabizbajo. - ¿Qué es esto? Dijo la Patro - Un aditivo para dar sabor señora, contesto Eufe entre dientes y muy nervioso, aunque intentando aparentar normalidad. - Lo leí en internet. - Es jugo de coco. - Es lo que le da sabor al café… - Por eso gusta tanto. - Pero si usted quiere, no lo pongo más. - ¿jugo de qué? Con cara de incrédula - Pero… esto de donde lo traes…es legal? Y para q… Mientras hablaba, se echo un poco en la mano, y cuando lo iba a oler Eufe la sujeto de la muñeca y le dijo: - No se lo acerque al hocico Doña Patro, que lo que tiene de gusto lo tiene de mal olor, mirando hacia arriba, como si se hubiese visto sorprendido por un gigante. Doña Patro se sacudió la muñeca cerrando ligeramente la mano para evitar derramar el liquido, y acto seguido lo olio. Su impresión fue tal que de una arcada paso a otra y así sucesivamente hasta que poto todo el desayuno y hasta la cena del día anterior, y ya cuando no echaba ni bilis, levanto la cabeza y dirigiendo una mirada inquisidora a Eufe le interpelo con un pequeño hilo de voz, ahogado por las arcadas que persistían - ES JUGO DE TUS PELOTAS ¡HIJO DE LA GRAN PUTA! - ¡Y yo he tomado ese café! - No usted no Doña Patro, eso solo se lo pongo a las calientapollas como la Filo, Dana, Isabelita o a la Catetona, a usted ni a los hombres, jamás se lo he ...
... puesto, ¡se lo juro! “El cabronazo cobarde mentía, la leche se la ponía a todos los cafés, no hacia diferencias” Doña patro se sintió ligeramente aliviada, aunque su rostro seguía reflejando un gran enfado. Y Eufe lloriqueando se puso de rodillas pidiendo perdón en un ridículo espantoso. Está bien , ya le diré cual será el castigo cabronazo, salga a trabajar y ni se le ocurra volver a poner nada, cochino. Y así se fueron pasando los días…. Y comenzaron las quejas - ¿habéis cambiado el café…esto no sabe como antes? - ¡Me sabe aguao joder! - DOÑA PATRO! Esto ya no es lo mismo. No digo que sea malo. Pero el puntillo ese de sabor ya no lo tiene. Si hay que pagar un poco mas por el de antes se paga, eeeeeh. Quejas y quejas… y menos gente. Y la Patro desesperada… Eran ya las 12 de la noche. Hora de cerrar, y mientras Eufemio terminaba las tareas de limpieza, doña Patro tras hacer la escasa caja cerró la puerta dando dos vueltas de llave, algo no habitual, pues siempre esperaba que Eufemio terminase las tareas y saliese de la cafetería antes de echar el cierre. La Patro sin darse la vuelta grito: - ¡¡¡EUFEMIO TORIBIO!!! - ¡Quiero hablar con usted inmediatamente! - Pero tráigame un café… -Le espero en la sala del almacén! La Patro tras darle la orden desde el otro lado de la cafetería, enfilo hacia el almacén donde tenía un discreto despacho que usaba para organizar las compras y las cuentas de la empresa. Eufemio llego tembloroso con el ...