-
Historias de hotel: Perdón hermana, me follé a tu hijo
Fecha: 17/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... extrañada de mi solicitud. No era para menos; al ver entrar a un jovial universitario acompañado de una exuberante mujer, y esos taconazos que me cargaba con la falda muy por arriba de la rodilla. -Así es, una noche por favor. Habitación doble. –Enfatizaba una vez más, para que quedara bien en claro, como queriendo limpiarme la conciencia con ello. Solo disponemos de una habitación sencilla, exclamó, describiendo el costo y tiempo disponible. –Está bien deme dos. –Respondí, sacudiéndome los malos pensamientos. -Solo tenemos una en estos momentos para una noche. Podrían ser dos pero serían solo cuatro horas, ¿o desea esperar a que se acondicionen? demorará algún tiempo.- Me explicaba amablemente, mientras yo ya tenía un pie afuera. Pero entonces me terminó de convencer cuando me sugirió la suite. Me pareció una buena oferta. Ni loca rentaría dos, pero la idea de una habitación más grande ya no parecía tan mala. Y es que realmente quería evitar tener que pasar toda la noche buscando otro hotel en pleno mes de febrero. Todo eso mientras fantaseaba con la idea de dormir con mi sobrino. Pero tras finiquitar mi dilema moral, pagué y subimos a nuestra habitación. Estoy segura de que mi sobrino ya sabía lo que pasaba, y solamente no exclamaba ningún comentario para evitar poner las cosas más tensas, o para no ponerme más nerviosa de lo que ya estaba y hacerme sentir todavía peor. Flashback Caminando en silencio sobre los pasillos alfombrados que silenciaban un poco ...
... mis tacones altos, pronto mis recuerdos de aquellos días de juventud me llegaban a la memoria. Cuando debía estar en mis veintes, unos largos quince años atrás. No me malentiendan, no solía merodear esos lugares; lo hice solo un par de veces, con un novio de la universidad con quien además trabajaba de becarios en una aseguradora. Pero ese día, me sentía diferente, con la diferencia de edades entre mi sobrino y yo, no podía evitar imaginarme lo que aquella chica en la recepción habría pensado, y que seguramente sería la situación más obvia. No hace falta explicarlo, pero en ese momento me sentía como una sexoservidora acompañando a su cliente a hacer su trabajo en aquella habitación de la cual tenía la llave en mano. Y mi mente se descarriló. Lejos de sentirme enfadada o apenada, en un instante me sentía realmente excitada. No lo sé, fue como un shot de adrenalina que me golpeaba desprevenida. De un segundo a otro mi corazón bombeaba con fuerza, el aliento se me escapaba, mis piernas comenzaban a tambalear mi andar y mi mente no ayudaba en nada, haciéndome fantasear con imágenes sexualmente explicitas de lo que sucedía en ese lugar en todo momento tras cada puerta, a medida que llegábamos a nuestro propio intimo lugar de reposo. Pasé la llave para activar el cerrojo y de inmediato mi sobrino me abrió la puerta caballerosamente, enseguida pasé y coloqué la llave activando ahora la electricidad, detrás me acompañaba, ni más ni menos que el hijo de mi hermana, quien ...