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Historias de hotel: Perdón hermana, me follé a tu hijo
Fecha: 17/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... escuchaban los gemidos sexuales que resonaban en los cuartos conyugales, y yo me imaginaba girándome hacia él y montármelo, ensartándome su pene y cabalgarlo hasta hacerme venir sobre él. Lo besaría, tan apasionada como hacía mucho que no beso a un hombre, le gemiría con extrema seducción cerca del oído, y me dejaría tocar todo el cuerpo, sintiendo sus tiernas manos inocentes en mi trasero y mis senos naturales balanceándose en su rostro, al tiempo que me estamparía su fuerte pene en mi mojada conchita. Diablos, estaba realmente caliente. Aun así, gracias a la fatiga del día, pude conciliar el sueño, lo más lejos posible de mi sobrino. El, cual caballeroso es, no intentó nada, tan solo habló para desearme buena noche y guardó silencio, acompañando la noche. Siempre ha sido un chico callado. Al amanecer desperté incontrolable, de esas veces que despiertas bien caliente casi sin saber por qué, estaba tan fogosa que no pude evitar tocarme un poco, de hecho ya me estaba masturbando antes de despertar. Quién sabe en qué estaba soñando pero tenía toda la concha mojada, y me cargaba unas perras ganas incontrolables por bajarme la calentura a punta de palos. Encendí la TV solo para intentar distraerme un poco y bajarme la calentura, mirando a mi sobrino paseándose con su pijama y una pequeña erección que levantaba un poco su entrepierna. Sabía que era normal, a mi novio siempre le pasaba eso por las mañanas. Solo que con él lo aprovechaba para echarnos el mañanero antes de ...
... salir a trabajar. -Es tu sobrino, es tu sobrino, apenas es un chicuelo. –Me repetía una y otra vez intentando contenerme. -Pero ya tiene la edad, y es muy lindo, sería solo una vez, sin compromisos, él no tiene novia y yo no estoy comprometida, nadie lo sabría. Pensaba con la calentura a tope, masajeándome las piernas inconscientemente bajo las cobijas, recorriendo la palma de mis manos en mis ingles, deseando fuera el cuerpo de mi sobrino el que se estuviese restregando allí al penetrarme. Escuchaba el sonido de la regadera sobre mi sobrino en la ducha, me acariciaba la cintura, metiendo mis manos por debajo de mi blusón hasta llegar a mis desnudos senos naturales, infamados, calientes y bien duros. Me los masajeé con extrema sensualidad haciéndome estremecer de placer. Enseguida bajé mi mano derecha y la metí por debajo de mi pijama con todo y mis bragas, ahí pude darme cuenta de lo majada que estaba, había dejado mi ropa interior totalmente húmeda, mi vulva estaba completamente dilatada, caliente y babeante, lista para enfundarse un buen pene duro y tieso dentro de mí. Estaba lista para complacerme y bajarme lo zorra que estaba, sin importarme que mojara toda la cama, pero en ese momento me entraron unas ganas terribles de orinar. No sé si era por la misma excitación de mi cuerpo, o porque en verdad era la primera del día. De cualquier forma me obligó a salir de la cama. Asalto Fue ahí cuando me perdí por completo. Debía esperar a mi sobrino a que saliera ...