-
La mamá de mi amiga Raquel
Fecha: 23/10/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... ella como fiera estaba encima mío, yo acariciaba sus piernas y su espalda, bajaba mis manos lentamente por sus nalgas duras. Me quito la playera y empezó a besarme el pecho y los pezones, sus manos empezaron a bajar mi pants, mi verga estaba dura y ella con sus manos la empezó a acariciar, yo cerraba los ojos, ¡no podía creer que me estuviera agasajando a la mama de mi amiga! C: ¡Que dura y grande, tan joven y tan pollon! L: ¡Señora, me excitas! C: ¡Relájate bebe y háblame de tu! L: ¡Carmen, estas buenísima! Carmen me miro y bajo a mi verga dura, la comenzó a lamer como paleta, no podía creerlo, era muy buena mamando, succionaba mi cabecita y la mordía, luego jugaba mi escroto dándole rasguños con sus dientes, se despojó de su blusa, para con su tetas hacerme una “rusa” muy rica, la señora me estaba haciendo suyo, el sexo oral era fenomenal, lo tragaba enterito, sentía su garganta con mi cabeza, luego de forma rápida, sacaba y metía mi verga en su boca, yo le apretaba la cabeza, estaba haciéndome sentir en la gloria! L: ¡Ah, Carmen dios mío! C: Que rica la tienes, grande y dura, ¡uhm! Antes de continuar mamándomela, se quitó la licra y se acomodó para un perfecto 69, su vagina ya estaba húmeda, sus hermosas nalgas las puso en mi cara y me pido le hiciera lo mismo. Se las acaricié con mucha fuerza, hice a un lado su tanga y empecé a mamarle la concha con mucha velocidad, mi lengua entraba y salía fuerte, apoyándome de sus nalgas la follaba con mi ...
... lengua enrollada, ¡sus fluidos salados eran un néctar divino que escurría en mi boca! C: ¡Agh, que rico, agh! L. Así mi amor, te gusta? ¿Y te gusta mi lengua? C: ¡Si!, pero ahora quiero sentir tu verga en mí! Me levante y le quite la tanga, Carmen se acomodó en el sofá abriendo las piernas, me incline hacia ella y apoyándome de la espalda del sofá la empecé a penetrar suave, le mordía las tetas y el cuello, la doña aun apretaba magnifico, me acariciaba las nalgas y me empujaba más a ella. C: ¡Ah, que dura, ah! L: ¡Carmen, dios, que apretada! Seguí embistiéndola en esa posición, luego me senté en el sofá y ella subió mirándome de frente, me cabalgaba delicioso, mi verga era apretada por su vagina, le mordía las tetas, ella mordía mi cuello, se dejaba caer majestuosamente, ¡el ruido de nuestros movimientos y gemidos ya se escuchaba en toda la casa! L: ¡Muévete, agh, dios! C: ¡Ahí rey, dios, que dura, agh! L: ¡Que rico coges, uhm! C: ¡Y tu nene, ah!! Luego se dio vuelta y se dejó caer aún más rico, movía su cadera a cada caída, me estaba haciendo gritar del placer, le apretaba sus tetas, le mordía la oreja, ella simulaba un oral con mis dedos, le acariciaba el clítoris, ¡estábamos en lo mejor del acto! L: ¡Eres maravillosa, uf! C: ¡Y tu un infeliz, agh, uf, mira que cogerte a la mama de tu amiga, uf! L: ¡Ella es la culpable, uf, por estar tan sabrosa! ¡La puse de pie y ella apoyada en el sofá se empino, le di un par de nalgadas para ...