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Soy afortunada, para follar no tengo que salir de casa
Fecha: 27/10/2021, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
... interior. Cuando mi cuerpo no iba guiado por él hacia delante y hacia atrás, su polla se metía dentro de mi coño arriba y abajo levantando mi pelvis despacio y cayendo sobre él sintiendo como me penetraba entera, era como un pequeño baile acompañado con caricias de nuestras manos sobre nuestros pechos, con cada penetración escapaban de mi gemidos que llenaban la habitación y mientras subía y bajaba me quitaba la camiseta para poder disfrutar de sus caricias, empezábamos a sudar, empezábamos llenar la habitación con nuestros gemidos, después de un buen rato cabalgando sobre él empezábamos a movernos más rápido y sentir que el final que ninguno de los dos queríamos, pero deseábamos iba llegando. Mi cuerpo se empezó a estremecer y arquear hacia atrás cuando su polla me proporciono el orgasmo más intenso que había tenido, me había puesto de cuclillas con mi cuerpo hacia atrás y mis manos apoyadas en sus pies moviendo mi pelvis con fuerza y rapidez hacia él, metiendo y sacando su polla de mi coño mientras gritaba escandalosamente, sintiéndole tan dentro de mí que parecía partirme en dos, su polla navegaba por un mar de flujo cuando estallo en tres grandes erupciones y otras menores, soltando su preciada carga muy dentro de mi vagina, en ese momento aun con su polla penetrándome lentamente me desplome de rodillas e incorporándome caí sobre su pecho sudoroso besándonos profundamente. Después de habernos dicho todo lo que nos teníamos que decir descansábamos tumbados en la ...
... cama, yo mirando por la ventana, disfrutando del día tan maravilloso que había amanecido y él detrás de mí abrazándome y besando mi cuello, nuevamente su polla estaba tan dura como antes y nuevamente la notaba sobre mis nalgas intentando entras entre ellas, a pesar de que nuestros sexos no tenían boca, no fue difícil entenderles, querían estar juntos de nuevo y a la vez que mi boca se abría para él para besarnos sin parar, mi pierna se levantaba y abrazaba las suyas dejando a su pene libre acceso a mi vagina. No tardó en estar dentro de mi otra vez, no tardó en hacerme gemir, esta vez los dos mirando el espejo viendo como follábamos, como su polla me penetraba muy despacio y desaparecía para instantes después volver aparecer igualmente despacio, como su mano apretaba mis pechos y recorría mis pezones, veíamos que con cada penetración, con cada empujón que daba con su polla mis pechos bailaba y nuestras caras reflejaba la felicidad de un nuevo gemido al meterla él y sentirla yo tan dentro, esta vez no nos miramos ni una sola vez, esta vez solo teníamos ojos para el espejo, solo veíamos nuestros cuerpos unirse golpeándose con delicadeza, como nuestros sexos se unían desapareciendo el suyo dentro del mío, como nuestras caras reflejaban el placer, mis pechos y mi cuerpo menearse cada vez que me penetraba con mi pierna elevada sobre las suyas moviéndose con cada empujón. Solo una vez perdí la visión del espejo, solo cuando nos volvimos a correr y cerré mis ojos con fuerza a ...