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Carolina, el precio de la ambicion, Parte 1
Fecha: 29/10/2021, Categorías: Infidelidad Autor: consiglieri, Fuente: RelatosEróticos
... algo que ya no puedo controlar, me voy. Él se levantó como para consolarla, y ella lo abrazó, apoyándolo, haciéndole sentir sus tetas, acariciando su espalda... González estaba perdiendo el control Y ella avanzó un paso más "Carlos, me voy pero me quiero despedir, nunca te voy a olvidar", le dijo al oído, mientras su mano se apoyó en su pija, que ya estaba a tope. Él se dejó hacer, mientras ella le refregaba por encima del pantalón. Le dio un beso largo, muy apasionado, y le dijo "ya no aguantaba más, te deseo desde el primer día que te ví". Lo empujó contra su sillón, lo sentó, y le comenzó a desabrochar la camisa, de manera rápida, apasionada. Más allá de la actuación, González se mantenía bien, a Silvina le gustaba, valía el esfuerzo, y disfrutar de este maduro como Dios manda. Comenzó a excitarse de verdad. No sólo por el encanto viril de este hombre, sino por el momento, por la situación. Y ella siendo la dueña, la que mandaba. Abusando del jefe, en su propia oficina. Le acarició el torso, beso sus pezones y bajó sus manos hasta el cinturón del pantalón, desabrochándolo. González ya no pensaba, la pendeja estaba muy buena, y literalmente se lo estaba cogiendo. Ella se sacó la remera y le pasó lentamente sus temas por su cara,él jugó a morder sus pezones suavemente, y tenía su pija a tope, debajo del calzoncillo. Ella mandaba, él se dejaba hacer. Silvina liberó el pedazo del jefe, lo acarició. "Qué bien se siente esa pija, Carlos, ...
... me la va a dar??", le susurró al oído. Se corrió la tanguita, y lentamente se sentó sobre la pija. Arrancó con movimientos suaves, subiendo y bajando, se arqueba para atrás, jadeaba. Tenía a González donde había querido, y además estaba disfrutando González estaba dentro de una película, a punto de explotar, 30 años menos que él, una preciosura se lo estaba cogiendo, es su escritorio, en su oficina. - Ahhh, así te imaginabaaaaa, ponemela toda, ahhhhhhhh ahhhhhhhhhh Silvina gozaba de verdad, y además todo salía como lo había planeado. González como si fuera poco, cogía bien. - Cogeme, amasame las tetas, damela toda, damelaaaaa El tomó el control, la tiró arriba del escritorio, la dio vuelta, y se la puso en esa posición. - Queres pija?? Te gusta?? Te la vas llevar toda. La tomaba del pelo, la besaba, la empezó a bombear con fuerza, no le importaba nada, sólo quería gozar de esa puta hermosa. Silvina jadeaba, con las tetas apoyadas sobre el teclado, con el ida y vuelta repiquetaba contra las teclas, se confundían las respiraciones entrecortadas. Ella divisó el espejo de la oficina, y verificó la escena que construyó. Su jefe dándole pija, tomándola del pelo, cabalgándola con fuerza, sentía el orgasmo viniendo, a puro placer. Ama y señora de la situación, ella, la telemarketer. - Tomaaaaa, tomaaaaa - Acabame que te acabo, dame toda tu leche, damenlaaaaaa Fue lo último para él, la situación lo desbordó, y le acabó a los gritos, bufando, le ...