1. De esposa perfecta a ser la puta del electricista


    Fecha: 30/10/2021, Categorías: Infidelidad Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos

    Marianela tenía 45 años, estaba casada desde muy joven con Marcos, el amor de su adolescencia, y tenía con él tres hermosos hijos. A la vista de quienes los conocían, ellos eran la familia perfecta. Se veían felices, sus hijos eran buenos y alegres, no parecía haber nada en ellos que no fuera salido de una película romántica.
    
    Maru, así le decían todos a Marianela, era la esposa ideal. Siempre había tenido a su familia como prioridad, y aunque tenía una carrera profesional como psicóloga, siempre su trabajo venía luego de la familia. Desde muy joven se había acostumbrado a anteponer los deseos de su marido e hijos a sus propios deseos, y se sentía conforme con eso porque se había convencido de que así debía ser.
    
    Pero a pesar de sentirte una privilegiada con su vida de ensueño, su casa grande con jardín, sus obedientes hijos y su amorosa pareja, en el fondo se sentía aburrida. Su vida perfecta la aburría y ella sentía una culpa insoportable cada vez que ese pensamiento se le cruzaba por la cabeza. No podía permitirse sentirse así, sentía la presión de pensar que su vida era inmejorable, como lo pensaba todo el resto de la gente a su alrededor.
    
    Día tras día escuchaba historias excitantes y emocionantes que les sucedían a sus pacientes y se imaginaba viviéndolas en carne propia. Amantes, viajeros solitarios, proyectos, cambios de vida… Todas cosas que ella ya había resignado hacía muchos años. A pesar de ser una mujer muy atractiva, a la que jóvenes y maduros se ...
    ... giraban a mirar, se sentía cada vez más vieja.
    
    Una mañana Maru se despertó muy excitada sin saber exactamente por qué, y despertó a Marcos suavemente, esperando arrancar el día con un buen sacudón.
    
    En su fantasía el sexo era mejor que en la realidad. Hacía ya mucho tiempo que Marianela y Marcos se habían acostumbrado al sexo marital, habían perdido las ganas de jugar, de probar cosas. A pesar de que nunca habían sido una pareja muy fogosa o creativa en la cama, con los años la situación se había ido apagando cada vez más. Tenían sexo muy esporádicamente, y cuando lo hacían era monótono y breve. Si tenía suerte Maru conseguía un orgasmo luego de que él lo hiciera, e inmediatamente dormían.
    
    Aquella mañana Maru despertó a su marido, quien no se mostró especialmente motivado, pero sin embargo al sentir el tacto de ella, tuvo una erección. La besó mientras llevaba su mano a la entrepierna de ella, la tocó durante un rato, y luego le quitó la ropa interior que llevaba. Sin que ninguno emitiera ni una palabra, él se sacó su bóxer gris, se subió encima de ella y la penetró. La embistió durante unos minutos y luego se vino dentro de ella. Ella no tuvo un orgasmo esa mañana, ni él se preocupó por ello. Marcos se levantó y se metió a la ducha para luego ir a trabajar, mientras Maru se limpió los restos de semen, frustrada, pensando en que ese sería el tipo de polvo que tendría para siempre.
    
    Esa mañana ella no tenía pacientes, su marido trabajaba y los niños estaban en la escuela. ...
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