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De esposa perfecta a ser la puta del electricista
Fecha: 30/10/2021, Categorías: Infidelidad Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos
... nerviosa como una adolescente inexperta. Abrió la puerta y ahí estaba. Al abrir él se acercó sonriente y la saludó con un beso en la mejilla. - Maru, cómo estás? Permiso - Hola Rubén, llegaste temprano. Estaba terminando de vestirme. - Sí, terminé el trabajo anterior antes de lo previsto. - dijo y no pudo evitar mirarla sutilmente de arriba a abajo Él vestía unos jeans sucios, y una remera gris a través de la cual se veían sus trabajados brazos y su pecho firme. De repente Marianela sintió que un calor se apoderaba de ella. Estaba mejor de lo que ella recordaba, o quizás ya estaba muy caliente con él después de tanto fantasearlo. En sus manos traía una caja de herramientas. - Querés tomar algo? - Un vaso de agua estaría bien Maru le sirvió un vaso de agua y se lo dio. - Gracias. Bueno, contame cuál es el problema. Ella no supo qué decir. Hizo un prolongado silencio. Rubén la miró tratando de identificar qué estaba pasando. - Mirá, no sé cómo explicarte esta situación. En realidad no hay ningún problema con las instalaciones. - No entiendo. Para qué me necesitás entonces? - Para nada. En realidad… cómo te digo… - se empezó a poner nerviosa, no sabía bien qué hacer o decir. - Maru, no entiendo nada. - Mirá. Te voy a explicar. Estuve pensando en vos esta mañana, y tenía ganas de verte. Lo del arreglo era la excusa. Rubén sonrió con picardía, incrédulo. - Así que pensabas en mí? No me digas que te divorciaste por fin… - dijo ...
... riendo - No, no me divorcié. Pero estuve pensando en cosas de mi vida, de mi matrimonio… bueno, no te quiero aburrir con eso. - A mí? Vos estás aburrida. - Cómo? - Estás aburrida con Marcos. Es eso, no? - Puede ser. Un poco. - Bueno, no quiero que hablemos de él. Decime qué puedo hacer por vos… - Dijo seductor, acercándose a mí - Ehhh… bueno. No sé, en realidad… - Marianela. Qué querés? Juntá fuerzas y jugatela. Pedime lo que quieras. - Quiero ser tu puta. Los ojos de Rubén se abrieron como platos. No esperaba esa respuesta, y mucho menos de ella. - Qué pasa? Te dejé mudo? Escuchaste bien. Quiero que me trates como tu puta. Que me hagas lo que quieras. Que te olvides quién soy. No quiero ser Marianela la madre de familia. Quiero ser tu perra. Iba a seguir hablando pero Rubén se acercó a ella mirándola a los ojos, como con furia en los suyos. Una furia caliente, sexual. La tomó con su mano enorme del cuello, apretando fuerte mientras la miraba a los ojos. La miró fijamente unos instantes, mientras la ahorcaba y veía cómo le costaba respirar. Marianela estaba muy excitada, expectante. Quería saber qué iba a hacer con ella. Estaba dispuesta a todo. De repente soltó su cuello y con la misma mano le metió una cachetada. Fuerte, firme, sonora. Su cabeza se giró hacia el costado por el impacto. - Así que querés ser mi puta? Vas a ser mi puta. - dijo y la escupió en la boca que tenía entreabierta A Maru la volvía loca que la tratara así. Era lo ...