1. De esposa perfecta a ser la puta del electricista


    Fecha: 30/10/2021, Categorías: Infidelidad Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos

    ... que seguía gritando con el bollo de tela interponiéndose.
    
    Rubén acariciaba el hoyo, chupaba su dedo y volvía a acariciarlo. Así hasta que ingresó un dedo en su culo, sin suspender las embestidas vaginales. Maru sentía que en poco tiempo acabaría.
    
    - Tocate. - le dijo el electricista y ella obediente comenzó a acariciarse el clítoris
    
    Él le quitó la prenda de la boca y le dijo:
    
    - Quiero que te vengas y que cuando lo hagas digas mi nombre.
    
    Siguió penetrándola con rapidez y fuerza, con el dedo entrando y saliendo sin dificultad de su culo, mientras ella masturbaba su clítoris. Marianela no tardó mucho en sentir el orgasmo atravesando su cuerpo. Cuando llegó al clímax, gritó su nombre.
    
    Rubén quitó su pene erecto y a punto de explotar de su interior, dio vuelta a Marianela frente a él y tomándola de los hombros hizo fuerza hacia abajo indicando que se arrodillara. Una vez arrodillada la tomó fuerte de la cabeza y le penetró la boca. Con las manos sobre su cabeza comenzó a embestirla por la boca, con fuerza, ahogándola, escuchando sus arcadas al llegar a su garganta. Él gemía mientras decía:
    
    - Chupala bien, puta de mierda. Te vas a tomar toda mi leche.
    
    Continuó con sus violentos movimientos dentro de la boca de Maru. Hasta que con un gemido gutural, acabó en su boca manteniendo la cabeza de ella bien apretada a su pene. Maru, un poco ahogada, logró tragar todo su semen.
    
    Salió de la boca su boca y le dijo:
    
    - Contenta, perra?
    
    - Muy contenta - dijo, ...
    ... todavía arrodillada
    
    Él le dio otra cachetada que le dejó la mano marcada en el rostro.
    
    - Todavía no terminé.
    
    La llevó hasta el sillón.
    
    - Ponete en cuatro. Que voy a atender a ese orto que pide a gritos mi verga adentro.
    
    Marianela tembló pero no dijo nada. Hacía años que no tenía sexo anal. Y este tipo la iba a penetrar salvajemente. Se puso en cuatro. Él comenzó a lamerle el culo mientras con un dedo jugaba con su agujero. Ella comenzó a excitarse nuevamente.
    
    Rubén metía su dedo, luego su lengua, escupía dentro de su ano. Cada vez el culo se aflojaba más, así que empezó a meter dos dedos, hasta que luego de un rato de gemidos de placer, los dos dedos entraban y salían, babeados. Con la otra mano él se masturbaba, ya tenía la pija nuevamente enorme y dura, lista para meterse en ese culo. Se paró detrás de ella, sacó los dedos, y comenzó a meter el glande, tomándola de las caderas. Maru gemía de placer y de dolor. Lenta pero firmemente el electricista introducía su pene en el culo de Maru. Ella chorreaba el sofá de lo excitada que estaba, y mientras él la penetraba ella se masturbaba por delante.
    
    - Ufff, cómo me gusta cogerte el culo, trola. - Decía al mismo tiempo que golpeaba sus nalgas con ira
    
    Marianela ya sentía toda su verga adentro del culo, y no podía más del placer.
    
    - Me vas a hacer a acabar de nuevo - dijo ella
    
    Él tiró de su pelo agresivamente y ante el grito de dolor de ella le dijo:
    
    - Quién carajo te dio permiso para hablar?
    
    Y luego de ...
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