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Mi prima se viste de novia (Capítulo 20)
Fecha: 05/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... abiertas y los brazos estirados, cuál cristo hablando con sus apóstoles. Pero en vez de escucharme, metían y sacaban mis dedos de sus bocas. Una sensación increíblemente celestial. -Después lamele los bordes. Aunque te tientes a metértelo de nuevo a la boca, pegale una buena lamída. – le dijo -Y no te olvides la punta. Lengueteale un poco la punta también. Con respeto, que de ahí sale todo el gustito y el olor. Julia lo hizo y la rubia la siguió. Le aconsejó que no use tanto las manos, y que me mire, que eso me volvía loco. Que después vuelva a succionarlo un poquito, pero que después vuelva a lamer. Que me haga desear un poco el que me chupe el “dedo”. Y que disfrute del dedito con los labios y la lengua, que no use los dientes y que, de vez en cuando, trate de abrir la boca más grande, para que le llegue al fondo. Que lo haga despacio, que la garganta se iba a ir acostumbrando de a poco. -Al principio vas a tener que actuar, pero hablale también. Que le encanta. – le explicó al ratito. – Después te va a salir naturalmente, porque no hay nada más lindo en la vida que chupar un pito. ¿Te gusta, Rodri? Como le enseña tu prima a petear a la piba. ¿Te gusta? – me preguntó después. Como para darle un ejemplo. – Maestra en chupapija, resultó ser tu prima. -¿Y yo cómo voy? ¿Chupo bien o chupo mal? – dijo Lihuén al unísono, como para practicar. Le dije que venía bárbaro. Y cuando me estaba empezando a acostumbrar al placer de tener dos lenguas de putitas casi en la ...
... palma de las manos, mi prima le dijo que era hora de probar con la pija. Julia sacó un preservativo de las tetas y comenzó a ponérmelo con la boca. Con esa mirada de puta barata que me devoraba la cabeza. -Toda tuya. – le dijo luego.-Que donde come una, comen dos. La rubia acercó su cara y pudo al fin inspeccionarla bien. Prestarle atención a todos los detalles de una verga, que por primera vez tenía enfrente. Las arrugas, las venas marcadas y hasta la piel del glande. La olió dos o tres veces y con un poco de duda y con carita de asco, se la metió, lentamente, en la boca. A los pocos segundos cerró los ojos, se rindió al placer y comenzó a chuparla, siguiendo los consejos que recién había recibido. Mi mente estaba volando de calentura. La pendeja aprendía rápido. Mi prima se quedó mirando bien cerquita cómo otra mujer me comía la pija y la perversión se iba adueñando de ella también. Unos minutos después tomó a la rubiecita de la mandíbula, la piba abrió los ojos y entendió, al toque, que ahora quería chuparla un poquito ella. Y así estuve un buen tiempo más. Me mamaban la verga, un rato cada una. Y era sensacional. La piba me apretaba la pija con los labios, cada vez mejor. Y cada vez se la intentaba meter más adentro. Sentir cómo una bebía la saliva de la otra cuando intercambiaban y me la dejaban chorreando, era un disparo que daba justo en el blanco del deseo. Luego, al ver que Lihuén ya había aprendido bastante, le dejó la chota para ella sola y me ...