1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 20)


    Fecha: 05/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    ... poco.
    
    Julia sintió lo mismo y no volvió a preguntarle. Simplemente dejo escurrir el chorro de leche pegajosa, poco a poco, sobre su lengua. Cuando supo que estaba vacío, cerró la boca y comenzó a hacer pequeños buches, para saborearla bien, con los ojos cerrados y una cara de placer que volvió a calentar hasta a la pendeja.
    
    Bien al fondo de mi mente, en el lugar más oscuro y lejano, permanecía un deseo aparte. Esta vez, la conexión con Julia llegó hasta allí.
    
    Se acomodó de golpe sobre la boca de la pibita, quién por instinto la abrió, dejándome en primer plano el bolo entero de leche y saliva que le compartió.
    
    -Saboreála un poquito y tragála entera. – dijo Julia, cuando su boca se vació.-No hay nada más rico que comerse un guascaso fresco. – agregó al final.
    
    Lihuén mantuvo el gesto de asco por un momento más, luego cerró los ojos y comenzó a dejar recorrer la bebida por todo el paladar, antes de tragarla. Hacía buches y más buches. Pero cuando se dispuso a deglutirla, mi prima la frenó, arrepentida de su propia orden.
    
    -Esperá. Abría la boca y mostramela, que te saco una foto. – le dijo.
    
    La pendeja lo hizo. Y cuidando que no se chorreé nada, la abrió bien grande, para mostrar la leche taparle hasta la lengua. Luego, al notar que mi prima ya había tomado la foto, cerró los ojos y la boca nuevamente, y la tragó toda, apretando los labios.
    
    No sé si le habrá gustado, pero a toda costa quería aprender. En ese instante era imposible no pensar que en realidad ...
    ... no le preocupaba llegar virgen a la universidad. Que lo que en verdad quería, era llegar siendo la más putita de todas. Al menos iba por ese camino.
    
    “No se preocupe si la nena mañana tampoco tiene hambre. Hoy comió bien.” Le escribió al viejo, al pie de la foto nueva que le envió.
    
    -Vamos a cumplirle la fantasía a la piba, ahora. – dije otra vez al palo. La escena no le había dado ni un segundo de descanso a la sangre acumulada en la poronga. – Vamos a romper esa conchita de una buena vez.-aclaré después.
    
    Lihuén me escuchó y me hizo un gesto para que me calle. Me dijo luego que no hable al pedo. Casi copiando los latiguillos de mi prima, me explicó que eso era su objetivo, no su fantasía. Que la rotura de himen podría esperar, pero que ahora quería que le cumplamos sus deseos. Que era lo mínimo que podíamos hacer por ella, que todavía le ardía el culo por nuestra culpa. Que todavía sentía el reflujo de leche en su esófago.
    
    -Quiero que me aten. Y me chupen la concha, con los ojos vendados. A ver si adivino quien de los dos me la está chupando. – dijo tímidamente. Para que veamos que algo de sexo sabía. Que leer relatos por internet era, sin dudas, una muy buena fuente de ideas.
    
    Sin tiempo que perder, tomé uno de mis cinturones. Le inmovilicé las manos, juntándolas por encima de su cabeza y con otro cinto las até en el respaldo de la cama. Mi prima tomó uno de sus pañuelos y le vendó los ojos.
    
    -Todavía veo. -dijo riendo, mostrando la honestidad de que no quería ...
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