-
La tetona me quita el frío
Fecha: 06/11/2021, Categorías: Hetero Autor: Litas, Fuente: CuentoRelatos
... muévete más rápido, quiero que llegues hasta el fondo, cógeme duro Mientras la penetraba más rápido y duro le daba nalgadas y le jalaba del cabello, pero quería disfrutarla más, así que después de unos minutos me detuve, le dije que se sentará en las cajas, puse sus piernas en los hombros y volví a penetrarla. P: ufff bebé, está posición me encanta, me harás acabar muy rápido, me tienes muy caliente ya cógeme. Así que entre en ella, en esta posición podía penetrarla profundamente y también disfrutar de sus pechos enormes. Y: desde que te vi sin chamarra quería esto, entrar dentro de ti. P: hazlo, quiero que me hagas terminar. Así lo hice, entre una y otra vez, le daba duro, veía como sus tetas rebotaban cada vez que llegaba al fondo, sus gemidos eran música a mis oídos, me motivaban a seguir dentro de ella, cada vez entraba más rápido en ella. P: bebé que rico me coges, mmm más, mmm dame más Y: ya casi termino P: hazlo, lléname con tu lechita caliente, dámela Y: la quieres ...
... toda? P: si bebé, dámela toda, ufff, mmmm que rica Y: ya casi, me voy a venir! P: si bebé, mmmm! Ahhh! Ahhh! Ufff! Aaaaaa! Terminamos al mismo tiempo, muy rico, me había dado a la archivista, esa mujer con esos pechos enormes, cansado puse mi cabeza sobre sus pechos, estuvimos unos minutos así, descansando de tan buena sesión de sexo. P: que rico estuvo, pero aún tengo una sorpresa para ti Se hincó y empezó a limpiarme, mi pene flácido que poco a poco volvió a ponerse duro y estar listo para la acción, al verlo, Paola dijo P: te voy a masturbar con mis tetas, quiero que acabes en ellas Puso mi pene entre sus enormes pechos y me empezó a hacer una rusa fantástica y con su lengua me chupaba la cabeza de mi pene, hasta que finalmente no aguante y terminé sobre sus pechos y cara, era una visión increíble, ella hincada y llena de mi semen. P: bueno, me limpiarme y aún nos quedan muchos días para acabar con el inventario. De esta forma, aunque no veía a Lourdes, Paola me quitaba el frío.