1. Mi novia Luci, de santa a puta (III)


    Fecha: 06/11/2021, Categorías: Infidelidad Autor: KeyargaSama, Fuente: CuentoRelatos

    ... papás, ni que su familia me vaya a traer en chismes, sino que no pude quitarme las ganas de cogerme a tu amigo Leo.
    
    —¡Ya salió el peine! —dije con una risotada.
    
    —Eso sí, lo dejé con la verga bien parada, porque me la arrimaba mientras bailábamos. A ver si el wey no se agarra a otra vieja en la fiesta.
    
    —A lo mejor. Tal vez ya hasta están cogiendo.
    
    —Pues brindemos por esa vieja, sea real o imaginaria —alzó su copa—. ¡Salud! ¡Ojala que ella disfrute de ese hombre! —Vació su vaso de un trago—. Qué puto coraje, la neta. Lo calenté yo para que otra se lo cogiera. Puto Ramón. Esta iba a ser mi noche.
    
    —Como si no pudieran verse otro día.
    
    —Pues sí, wey, pero ese no es el punto. Yo ya tenía planeado hasta el más mínimo detalle, desde la lencería que traigo puesta, hasta la canción que le bailaría para calentarlo, hasta cómo le restregaría las nalgas en su verga.
    
    Melisa cerró los ojos, se sujetó los pechos y se lamió los labios. Yo sentí un escalofrío. Lo bueno de estar con ella era que, con sus historias y fantasías, estaba haciendo un magnífico trabajo para mantenerme caliente hasta recibir el mensaje de Luci.
    
    Melisa se recostó, abrió los ojos y se me quedó viendo. Cruzamos miradas y sonreímos. Sus ojos verdes siempre me habían gustado, pero jamás me había detenido a contemplarlos con tanta atención. Con el índice de la mano diestra me indicó que me acercara. Me levanté y me senté a su lado. Chocamos las copas y brindamos por el amor.
    
    —Si yo fuera Luciana ...
    ... —me dijo Melisa—, estaría muy celosa de que mi marido se hubiera ido con otra vieja.
    
    —Si tú fueras Luciana, ya ni te acordarías de tu marido, sino que estarías en chinga cogiendo con el Leo.
    
    Melisa me pidió que le platicara sobre mí y sobre mi maestría, de manera que empecé a hablar al respecto, pero mientras lo hacía, ella me acariciaba una pierna. Yo fingí que no me daba cuenta e intenté no darle importancia, pero su mano subía cada vez más. Discretamente la abracé y comencé a acariciarle la espalda desnuda. Mis dedos oscilaban entre su cuello y su cintura. Ella no dijo nada, solo siguió acariciando mi pierna mientras fingía ponerle atención a mi plática.
    
    Se me hizo bastante curioso que mientras con nuestras palabras teníamos una conversación normal, con nuestras caricias hablábamos de algo completamente distinto. Nuestras bocas decían una cosa y nuestros cuerpos otra. La situación llegó a su clímax cuando ella finalmente se animó a ponerme la mano sobre el bulto. Yo metí la mano bajo su pantalón de cuero y le acaricié las nalgas.
    
    Entonces ella me besó.
    
    Mil ideas pasaron por mi cabeza. Aquello estaba bastante podrido. Melisa era amiga de mi esposa. Pero Luci estaba cogiendo con otro wey. Pero yo le había dicho que no quería que ella cogiera con otros para yo hacer lo mismo. Pero Melisa estaba bien buena, bien peda y bien caliente. Pero no quería traicionar a mi esposa.
    
    Nos besamos durante más de dos minutos, hasta que mi celular sonó y me aparté de Melisa ...
«12...101112...15»