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El abuelo (Parte 8)
Fecha: 18/11/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... taquilla y nos envolvimos con la toalla. Antes de entrar, Anselmo dijo: — Cada uno que vaya donde se encuentre más a gusto, no nos esperamos para nada unos a otros hasta que el cansancio nos mande para el hotel, cuando uno diga ¡basta! Entramos los cuatro y no había nadie. Me senté junto a Anselmo porque imaginaba que mis hermanos saldrían pronto y así fue. Nos quedamos solos, porque tampoco había otra gente en ese momento. Entonces me puse de rodillas frente a Anselmo y le cogí la polla para acariciarla y me la metí en la boca. Lamí, lamí y lamí, besé y la puse tiesa. Anselmo comenzó a delirar, pero por experiencia yo sabía que le iba a costar la llegada del orgasmo y ya me había preparado a la resistencia. No me dejé cansar, sino que descapullaba el glande y le pasaba suavemente la lengua por la flecha y seguía lamiendo. Creció y después de largo rato se puso erecta, se puso a tope y yo seguí hasta que escuché un gemido más fuerte y ayudé con mis manos para masturbar al tiempo que lamía y besaba el glande descapullado. Habría transcurrido algo más de un cuarto de hora y entre mi esfuerzo y el calor de la sauna estaba empapado. Ambos estábamos empapados, pero yo ilusionado y Anselmo entrando en los últimos espasmos de su orgasmo, sus contracciones y estremecimientos eran muy notables y se le escapaba con gemidos cada vez más fuertes. Anselmo ya no tenía costumbre de avisar que se iba a correr, porque yo lo adivinaba y así fue, preparé mi boca y metí toda la polla en ...
... ella y la cerré para sentir los golpes de su eyaculación. Noté que no había perdido energía y me puse feliz. Tragué su leche, no saqué la polla de mi boca para no dejar que se bajara y continué con mis manos masturbando y cuando me pareció que era el momento, me levanté, me senté sobre los muslos de Anselmo y me abracé a él cogiéndome de su cuello, para levantar mi culo y encaja su polla en mi trasero. Poco a poco fue cediendo mi culo gracias a la humedad del ambiente y comencé mi danza, en eso que entraron mis hermanos, pero yo estaba de espaldas y no los vi y me di cuenta que eran ellos porque el descarado de Tony se sentó al lado de Anselmo, y miraba curioso todos mis movimientos sin decir media palabra. Yo había frenado un poco al verlo, pero como me miraba y no decía nada, seguí. Por el contrario, Vicen se colocó en la otra esquina y nos miraba, se tocaba su polla y se comenzó a masturbar suavemente. Entonces le dije a Tony: — Ve allá, que tu hermano te necesita para que le des una buena mamada. Yo sabía que Anselmo tardaría en correrse y mi hermano Tony mirando no me hacía ningún favor. Se fue, se puso en cuclillas delante de Vicen y se puso su polla en la boca, poniéndose a mamarla. No sé cómo lo hizo, pero el chico se puso a gemir y gritar como una putilla. Parece que eso le agradó a Tony y le acariciaba los muslos y las caderas. Por fin Vicen se corrió gritando y sin avisar. Era la primera vez, según nos dijo luego, que le mamaban su polla. Por nuestra ...