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La historia de Ángel, solo era un muchacho (48/59)
Fecha: 19/11/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
El culito del chaval resultaba apretadito y muy jugoso, por el seminal que salía de mi polla y la segregación de sus jugos, entraba en él con largos movimientos buscando el ángulo perfecto para rozarle o impactar con el glande en la próstata. Cuando lo lograba se estremecía y dejaba salir un chorrito de seminal. -¡Ahh! Ángel que placer, me voy a correr, necesito hacerlo. -me acariciaba los costados del cuerpo y a veces me encadenaba con sus piernas, sujetándome las mías, poniéndose rígido y contrayéndose, estaba gozando de lo lindo y eso me volvía loco, su penecito apuntaba al ombligo y casi no se movía por lo tirante y rígido que lo tenía, de un rojo muy fuerte para estallar. -Córrete amor, es lo que quiero. -aguantaba y a veces me incrustaba las uñas en la piel, hasta que no pudo más y elevó el culo buscando que mi verga le entrara todo lo profundo que pudiera. Era una autentica hermosura ver a aquel delicado ser contorsionarse, morderse los labios y jadear convulso, ver salirle espuma por la boca y los ojos girados en blanco, con dificultad para respirar mientras de su pene salía una increíble cantidad de semen. Lo miraba pacientemente, deseando correrme a mi vez, pero aguantando y disfrutando de su momento de gloria, hasta que se quedó agotado y sin vida, sujeté sus piernas para que no se cerrara y expulsara mi polla y empecé a follarle con unas ganas tremendas de llenarle la tripita de leche. Abrió los ojos, jadeaba y gozaba mirando como en mi desenfreno ...
... final me tensaba metiéndome en él con fuerza. -Córrete Ángel, lléname de leche, me gusta Ángel, ¡Oh sí! -sus palabras fueron esenciales para hacerme acelerar los movimientos y sentir que cooperaba apretando su ano para darme gusto. -¡Ya, ya Etel! me voy bebé. -el chiquillo me abrazó contra su pecho mientras me vaciaba en el fondo de su recto. Salíamos de la ducha después de enjabonarnos mutuamente, acariciarnos y sintiendo la finura y suavidad de las pieles, el pequeño me había dejado algunas marcas que no tardarían en desaparecer, me daba por satisfecho y él sonreía victorioso, había ganado una batalla que contaría algún día a sus nietos. -Ha sido estupendo Ángel, no pensé que esto fuera así. Migue no es como tu, solo me la mete y me da verga hasta correrse y todo se termina ahí. -observé su sonrisa feliz y le aparté el pelo de la frente. -Puede que algún día se arrepienta por no haber sabido sacar lo mejor de ti, lo importan es que tu sepas que esto se puede disfrutar, y ahora eres un hombre, me has dado por el culo y muy bien, me ha gustado Etel. -su sonrisa se volvió orgullosa, satisfecho de su proeza. -Me gustaría que volviéramos a vernos. -me suplicaba con los ojos y me lo pedía por la boca. -Todo puede suceder Etel, pero todos no son como tu primo y el criado de tu abuelo, seguro que entre tus compañeros hay quien desee estar contigo, tu eres precioso. -le di un dulce beso en los labios y le acompañé hasta la puerta de la biblioteca, me despedí para ...