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La historia de Ángel, solo era un muchacho (48/59)
Fecha: 19/11/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... encontraba, el público al que observaba curioso y la rica comida que habían elegido para mi. Después de lavarnos la boca y descansar un corto tiempo, llegó el momento de inspeccionar lo que había en el hotel: Nuestra fantástica habitación con zona de estar incluida y comodísimas butacas, La pequeña terraza que Oriol ya había probado, el enorme baño con dos lavabos independientes sostenidos con barras que bajaban del techo y plato de ducha donde podían meterse cuatro personas. Paseamos por el hotel, tenían varias cafetería con restaurantes de diferentes cocinas, la piscina con vistas al mar y la playa, salas de juegos…, y al final nos cansamos. Después de la cena bajamos al paseo de la playa, atravesamos la carretera e inmediatamente estábamos en la arena, el escaso púbico que había a aquellas horas lo componían grupos pequeños de jóvenes, permanecían tumbados fumando y bebiendo indolentes en la arena, la suave brisa del mar nos traía el murmullo tenue de sus conversaciones acompañadas de alguna risa. Paseamos unos minutos sin acercarnos a la primera linea de playa, donde rompían en silenciosos susurros las olas, la vuelta la hicimos por el interior, siguiendo la hilera de las desarrollada palmeras. Nos subimos a la acera donde se sucedían uno tras otro los acristalados veladores, al otro lado del vidrio las mesas estaban ocupadas por clientes consumiendo sus bebidas. La gente estaba de vacaciones y nadie ...
... tenía prisas. -¿Quieres tomar algo antes de volver al hotel? -Oriol agarró mi mano para hablarme -Se está mejor en la calle que en la habitación, de acuerdo. -anduvimos unos minutos mas, Oriol continuaba sujetándome la mano y yo no hacía nada por soltarme, y al fin encontramos una terraza con varias mesas vacías y nos sentamos. Bebimos el refresco de menta que Oriol había encargado mientras mirábamos a la gente desfilar por el paseo. Mi amigo me sujetó por el brazo forzándome a que me girara. -La muchacha lo está rechazando y el chico no se da por vencido. - me hablaba colocándose la mano delante de la boca para que los que estaban cerca no le oyeran. Me quedé un momento observando y no lograba ver nada, hasta que, de detrás de una palmera gorda y sin gracia, salió una chica corriendo internándose en la arena de la playa, el muchacho corrió tras ella. Unos metros más adelante la alcanzó y al intentar sujetarla ambos cayeron, quedaron ocultos por la ondulación de una duna dejando de existir. Instantes después nos alcanzaban las alegres risas que salía de la negrura tras la duna de arena. -Al final lo consiguió. -Oriol se puso a reír sin elevar el tono. -¿Quién puede detener al amor, o a la necesidad imperiosa del deseo? -no le contesté, solamente le miraba para volver a reconocer, una vez más, la belleza perfecta de su cara, ahora iluminada por la picardía latente que le brillaba en la mirada. Seguirá…