1. Mi hermano, mi amante


    Fecha: 23/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... Antonio había muerto dos años atrás y que su suegro llevaba dos años sin mojar ya que no pagaba por sexo, pero él no era así, tenía que ser por lo que había bebido... ¿Me está mirando para las tetas, papá?, le preguntó... No, las tienes preciosas pero estoy mirando para mi nieto... Encima sarcasmo, dijo ella.... Joder, hija. ¿Qué culpa tengo yo de que tengas unas tetas tan apetitosas?
    
    Tony sacó la polla, una polla gorda y larga y comenzó a masturbarse. Vi aquella preciosidad y me cayeron las babas. Salté un trozo de relato, para seguir leyendo:
    
    -Antonio apagó la luz y puso el video de Kong. Unos minutos más tarde, Carolina vio un bulto en el pijama de su suegro. Su perfume y el recuerdo de sus tetas lo habían excitado. Se empezó a poner cachonda. Se acurrucó al lado de su suegro, que le rozó el cabello con un dedo, y le dijo: Eres hermosa cómo una diosa... ¡Papá! Que estamos solos y juntitos en una cama, llevo dos meses sin nada y hace falta poco para excitarme. Carolina miró para el bulto de su suegro con descaro, el la vio, y le preguntó: ¿Si te pregunto una cosa no te enfadas?... No, dispare... ¿Me dejas probar la leche de tus tetas?
    
    Mi hermano estaba empalmado cómo un caballo, me miró y me preguntó:
    
    -¿Me dejas mamarte las tetas, hermanita?
    
    Con ganas de decirle que me sacara toda la leche que quisiera, y de mamársela, le dije:
    
    -¡Noooooo!
    
    Seguí leyendo y mirando de reojo cómo la piel de la cabeza de la verga de mi hermano bajaba y subía y cómo se le ...
    ... hinchaban las pelotas.
    
    -¿Le quieres robar la leche a tu nieto?, le preguntó ella. Tienes mucha, le respondió él. Se quedó pensativa... Vale, mama, pero solo un poquito.
    
    Mi hermano vio que mis tetas estaban mojando de leche la blusa y volvió al ataque.
    
    -¿Me dejas mamártelas un poquito?
    
    Ya podía abalanzarse sobre mí y empezar a mamar de una puñetera vez y dejarse de hacer preguntas, tuve que volver a decir:
    
    -¡Noooooo!
    
    El chulito se quitó la camisa, los vaqueros y los calzoncillos y vi su cuerpo de gimnasio. ¡Qué bueno estaba! El coño me empezó a picar, le dije:
    
    -Te machacas bien en el gimnasio.
    
    Tocándose de nuevo, me dijo:
    
    -Y en casa, en casa también la machaco.
    
    Hice cómo que no oyera lo que había dicho. Seguí leyendo.
    
    -Carolina se quitó la chaqueta del pijama y sus grandes tetas con areolas rosadas y grandes pezones quedaron al descubierto -mi hermano se incorporó e hizo saltar por los aires los botones de la blusa tirando con las dos manos y mis y tetas, al no llevar sujetador, quedaron cómo las de Carolina. No le dije nada. Sin tiempo no era. Seguí leyendo-. Antonio, comenzó a mamarlas -mi hermano me mamó las tetas-. Su boca se comenzó a llenar de leche calentita y dulce que golosamente saboreaba. Carolina estaba muy mojada. Sacó con su mano los 18 centímetros de la polla de Antonio y comenzó a masturbarlo. Antonio dejo de mamarle las tetas, y caliente cómo un perro llevó la cabeza de Carolina hasta su polla -mi hermano me cogió la cabeza y me ...
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