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Mi hermano, mi amante
Fecha: 23/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... la llevó a su polla-. Ya no aguanté más. Cerré la PC, metí aquella delicia en la boca, y con una docena de mamadas Tony se corrió en mi boca. ¡Qué rica estaba! Al acabar de tragar su leche, me echó hacia atrás y me quitó los vaqueros y las bragas, todo de un tirón. Mi coño, al que le crecieran los pelos desde que me lo afeitara para parir, estaba encharcado. Lamió, saboreó, y me dijo: -Esta muy rico, es el más rico que como. Supe que no era el primero que comía en el momento el que su boca chupó con dulzura mi clítoris que ya sobresalía del capuchón. Mi hermano sabía que los mejores guisos se hacen a fuego lento, así que, lentamente, me lamió uno de los labios, después el otro, me metió la lengua en la vagina incontables veces, y al sacarla lamía de nuevo los labios y lamía de abajo arriba el clítoris. Su dedo pulgar acariciaba mi ano haciendo círculos y yo, lentamente, fui llegando. Le puse las mano en la cabeza y moví la pelvis de abajo arriba para que lo supiese, mi respiración se aceleró y mi hermano supo que me iba a correr. Me metió el dedo dentro del culo y apretó su lengua sobre mi clítoris, yo moví mis caderas alrededor y me derretí en su boca cómo un helado se derrite en un horno. Soy de las que al correrse no gimen como locas. Yo trato de hacer el menor ruido posible al correrme, pero también soy de las que echan muchos jugos al correrse. Ese día me corrí cómo un río y mi hermano se cansó de tragar. Tony, con voz cariñosa, mientras me reponía, me ...
... dijo: -Llevo desde los quince años matándome a pajas mientras pienso en ti. Pero jamás imaginé que fuera ta delicioso el sabor de los jugos de tu corrida. -¿A qué te supieron? -A gloria bendita. Me sentía halagada, le pregunté: -¿Y qué piensas que hacemos cuando te tocas? -Tengo una idea que se repite en mi mente mientras me masturbo. Estamos tú y yo sentados en esta cama, con las piernas cruzadas, frente a frente. Yo miro cómo te masturbas tú y tú miras cómo me masturbo yo y nos acabamos corriendo juntos. -¿Me estás pidiendo que me masturbe mientras me miras? -Sí, y masturbarme viendo cómo lo haces. Me gustó la idea. Nunca había hecho una cosa así, pero le dije: -Eres muy raro, hermano, todos los hombres que conocí pensaban en lo mismo, en meter. -Y yo también, pero lo de masturbarnos junto es una fantasía. ¿Lo hacemos? Mi cuerpo me pedía marcha, así que le respondí: -Vale, te voy a cumplir el capricho, pero después te vuelves a tu habitación que estoy jugando con fuego y puedo acabar quemada. ¿Vale? -Vale, hermanita, vale. Me senté en la cama, crucé las piernas y comencé a tocarme. Ya estaba muy mojada y mis dedos entraban y salían de mi coño produciéndome gran placer. Tony miraba para mi coño peludo y para mis tetas con areola negras abultadas hacia fuera y veía cómo de mis pezones salía leche en abundancia debido a la excitación de tocarme mientras me miraba mi hermano, de ver su mano bajando y subiendo por su polla mojada, de ver su ...