1. Taxista: El pase (Partes 1, 2 y 3)


    Fecha: 27/11/2021, Categorías: Gays Autor: JReyParches420, Fuente: CuentoRelatos

    ... acalambramiento que le baja a uno cuando le tocan la pelvis. La sensación de lujuria que años atrás sentía entre el solar en mi niñez y la ropa de mi juventud, ese ojor entre a hojas y yerbas, ahora me dilataba el culo y hacía que me goteara el glande.
    
    Había una sensación más, la clave de que escriba esto y el punto principal de haber llegado a este día, y es lo mucho que yo quería hacer lo mismo. Lo mucho que yo quería abrirle el culo a ese Chamo, lo mucho que yo lo reparaba y todo lo que me imaginaba. Verlo en bóxer con la raya del culo dibujada por la tela, me imaginaba ese olor que había quedado en la pantaloneta, esa sensación del sudor de un hombre con esa verga dura y gruesa y abrirle ese culo para meterle la lengua. Yo quería, sentírselo... quería verle la espalda mientras le mamaba el ano, y quería hundírmele entre el medio de los glúteos y que se me sentara en la cara y se me tragara la verga ahogado al ritmo que yo me lo iba comiendo. Yo ya añoraba hundírsela.
    
    Que Faber parara, fue un total descanso para mí, la razón, a pesar de todo pronóstico se me estaba parando porque estaba fantaseando con muchas otras cosas. Estaba lubricando sentía como si estuviera a punto de orinar, pero no. Iba a esperar a ver que hacía, si se iba o que pasaba, pero entonces sentí las rodillas apoyándose en la cama y entendí que me la iba a meter.
    
    No sabía qué hacer, si me despertaba le iba a mostrar que me había dado cuenta así que esperé. Si algo me hacía el que me ...
    ... despertó.
    
    Se acomodó, se apoyó como pudo y respiraba hondo y rápido, extremadamente agitado y me colocó la cabeza del pene entre las nalgas. Se acomodaba con una mano y me buscaba el culo con la otra. Se trataba de acomodar de nuevo y empujaba. Estaba muy agitado y arrecho. Yo sentía el agujero húmedo y la saliva chorreando pero me quedé quieto. No había logrado nada, pero me gustaba. Me daba mucho morbo. Y era un placer distinto.
    
    Al final, Acomodó la verga y yo sentí esa forma gruesa invadirme y expandirme el culo. Empujó y me hizo sentir como si me trataran de abrir pero apenas me había bordeado. Yo sentí todo el grosor de ese tarro como si me hubiese sentado en una lata de cerveza. Cuando empujó de nuevo me dolió demasiado y al mismo tiempo quería que eso se me hundiera en el cuerpo y que mi ano se abriera entorno de ese tronco. Aun así me dolió, medio me moví y se levantó de inmediato.
    
    Esperé un rato antes de volver a sentirle la mano en la espalda, me empujó y acto seguido estaba trepado de nuevo. Yo estaba totalmente boca abajo con los bóxer caídos, apenas respirando cuando lo sentí de nuevo punteándome. Apoyaba su estómago contra mí. Afanado se restregaba contra mi cuerpo, yo le sentía perfectamente el grueso separándome, casi dividiéndome, me hundió el glande y se le salía por el diámetro que tenía. Y otra vez la punta y no entraba. Estaba muy agitado, el prepucio se le movía grande y también muy grueso, me la hundió un poco, se restregaba, subía y bajaba, se masturbaba ...