1. El arte de dos viejos hermanos turcos.


    Fecha: 29/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... a casa pues estaba algo mareada, ofreciéndose a acompañarme pues no me iban a dejar conducir, ofreciéndose el mayor a llevar el coche pues él era el que menos había bebido.
    
    Les indique la dirección y por cortesía les dije que gracias por acompañarme y si querían un café los invitaba para recuperar un poco el estado de euforia que el alcohol me había llevado, encontrándome algo aturdida.
    
    Subieron y comencé a prepararles el café, poniéndose ellos cómodos en el salón, quitándome yo una fina chaqueta sobre mi blusa semi trasparente que les hizo fijar sus miradas como dos halcones sobre mis pechos.
    
    Me lanzo uno un piropo y dijo que estaba para soñar una noche completa con esa figura, agradeciendo una el cumplido y diciéndoles que ellos para sus años andaban más que bien.
    
    Tomamos el café y Erdogan el mayor puso levemente su mano sobre mis rodillas mientras me hablaba mirándome a los ojos dulcemente, acariciando mi pierna con maestría y embrujo sin que yo reaccionara negativamente por lo que llevo una mano a mis labios y los acaricio con suavidad con sus dedos.
    
    No se cómo reaccione así, pero gemí y se los bese, agarrando su mano y tras coger un dedo se lo mordí y lo chupe con suavidad.
    
    Me sentía ardiendo con aquellos dos viejos turcos pensando como estarían los dos desnudos y deseando ver de qué armamento disponían.
    
    El menor me acaricio los hombros y con suavidad deslizo una mano al interior y toco mis pechos mientras ya descaradamente chupaba los dedos con ...
    ... descaro del mayor mientras este con su otra mano abría su camisa mostrando aquel impresionante frondoso pectoral que me ofreció a que lo acariciara.
    
    Metí mi mano en aquel matorral entrelazando aquel pelo entre mis dedos y los baje hasta agarrar con ansia y pasión aquel paquete que había crecido notablemente entre sus piernas.
    
    Dejo me recreara sobándolo y palpando una enorme y dura barra que hacia presumir unas dimensiones para asustar, y no menos un par de depósitos que agarre son destreza mientras él se reía picaronamente.
    
    Mi cuello estaba siendo agasajado por la boca del menor de los hermanos que con ambas manos sobaba mis pechos bajando incluso hasta mi sexo que busco entre mis piernas con sus dedos juguetones y expertos.
    
    Me fueron desnudando a la vez que ellos también lo hacían, quedando boquiabierta y atolondrada al ver semejante tamaño calzaban ambos ,aunque la del mayor superaba algo en grosor a la de su hermano, ambas con dos cabezones descapullados enormes y rosados que me hicieron doblar las rodillas de pensar lo que me esperaba.
    
    El menor algo menos velludo, pero con el torso también repleto de pelo blanco comenzó a comerme todo mi cuerpo sintiéndome agasajada y disfrutando enormemente, mientras el mayor me ofreció rápidamente su enorme estilete a que lo degustara.
    
    Lo agarre y me di cuenta al ver mi mano tan pequeña sobre aquel coloso que me iba a costar trabajo tragarla y saborearla bien, aunque no sin esfuerzo comencé a meterme aquel enorme capullo ...
«1234...»