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Trío con mi novia y mi madre
Fecha: 06/12/2021, Categorías: Incesto Autor: Lertxundi, Fuente: CuentoRelatos
... otro nivel: Candela: ¿puedo? Se refería a tocarlas claro. Rebeca: Vale… Mi madre extendió la mano lentamente y le tocó primero una con una mano y luego otra con la otra mano, muy lentamente en ambos casos. Rebeca en ese momento empezó a vestirse y cuando se ponía el abrigo mi madre, quizá fruto del momento que acababan de vivir o por las ganas de probar algo nuevo soltó la bomba: Candela: No está Jaime: ¿no te apetece probar? Rebeca no supo qué decir así que siguió vistiéndose y se marchó. Cuando me lo contó no me lo podía creer: ¿a mi madre también le van las mujeres? ¿O ha degustado tanto rabo que quiere cambiar? Cuando al rato seguíamos divagando del tema se me ocurrió preguntar: Jaime: ¿lo hubieras hecho? Rebeca sonrió vagamente y no dijo nada, claramente era una sonrisa pícara a lo que yo no tuve otra opción que reír. Jaime: ¿en serio? Rebeca: Es tu madre, me he ido por si te podía molestar pero por lo demás no me importaría. Jaime: Mi novia y mi madre… Hubo un silencio de unos segundos. Jaime: ¿sabes qué? Hazlo si quieres Rebeca: ¿sí? ¿Estás seguro? Jaime: No es algo muy normal pero… todo queda en familia y si las dos queréis… Total, pensé, yo ya me la había tirado meses atrás con un amigo. Rebeca sonrió pero yo tenía algo más que decir: Jaime: Me gustaría estar presente. Una semana después llegó el gran momento, ambas habían aceptado sin ningún impedimento, Rebeca durante el trascurso del día me ...
... había reconocido que estaba un poco nerviosa ya que no quería quedar mal con mi madre, yo le había tranquilizado diciéndola que ya se conocían y que no iba a quedar mal. Después de cenar mi madre vino a nuestra casa, elegimos este lugar ya que la habitación era espaciosa y carecía de bártulos inútiles: la cama de matrimonio al fondo en el centro, dos cómodas a los lados de esta, una butaca enfrente de la cama donde yo presenciaría todo y una cómoda algo más grande al lado de esta. Nada más. Al llegar pidió cambiarse en el baño mientras yo estaba ya sentado en la butaca y Rebeca se quedó en un bonito sujetador y tanga negros: no quería mostrar todo al principio, hay que dejar algo a la imaginación. Esa imaginación que nos hizo poner una luz tenue acompañada de varias velas repartidas por el cuarto. A los pocos minutos mi madre entró en la habitación: estaba espectacular vestida única y exclusivamente con un camisón gris plata que realzaba sus pechos y alargaba bastante sus piernas; aun de pie mi madre se acercó a Rebeca, esta sonrió y mi madre empezó a besarla lentamente delante mí, al menos al comienzo iba a llevar la voz cantante, Rebeca respondió al beso y empezó a tocar a mi madre las tetas por encima del camisón, esta respondió haciendo lo mismo y cogiéndola de la cintura, esa situación a mí ya me ponía muy cachondo y me estaba divirtiendo. Mi madre le iba a quitar el sujetador a mí novia cuando susurrando le pidió permiso: Candela: ¿puedo? Rebeca: ...