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Trío con mi novia y mi madre
Fecha: 06/12/2021, Categorías: Incesto Autor: Lertxundi, Fuente: CuentoRelatos
... hacia el cabecero de la cama pero mi madre quería que lo hiciéramos mirando hacia ella y así hicimos. Jaime: ¿con preliminares? -Dije con algo de sorna- Rebeca: Métemela Candela: Métesela Así que sin lubricante debido a la excitación de Rebeca le hice ponerse a cuatro patas para proceder a metérsela por el coño, esa era una postura que nos gustaba a ambos y además iba a deleitar a mi madre con una bonita fotografía mientras veía colgar las ubres de su nuera. Primero poco a poco y después las envestidas fueron más fuertes, Rebeca gemía mientras le agarraba bien fuerte las caderas, mi madre miraba y sonreía mientras parecía tomar notas mentales, la novia se hijo estaba siendo follada con su cara a escasos metros de ella. Rebeca: ¡¡Ah!! ¡¡Ah!! ¡¡Sí!! ¡¡Sí!! Candela: Sí… parece que la vas a reventar… Tras unos momentos más de penetraciones muy duras pensé lo que pude y decidí llevar la manija de la situación. Jaime: Cómele el coño Rebeca: ¿qué? Jaime: Ven mamá y que Rebeca te lo coma. A mi madre se le ocurrió lo más sencillo, acercó la butaca que quedaba más o menos a la altura de la cama y se abrió de piernas: iba a ser el momento de Rebeca y así fue, estaba siendo penetrada por su novio mientras le comía el coño a su suegra, yo me concentraba y hacía los típicos ruidos de empuje, Rebeca tenía el coño y la boca llena y mi madre se revolvía en la butaca mientras se tocaba la boca y las tetas con sus dedos. Al cabo de unos minutos no ...
... podía más y eyaculé dentro de Rebeca, ella soltó un pequeño gemido y siguió unos segundos más comiéndole el coño a mi madre hasta que paró y esta soltó un resoplido: era una reacción en cadena. Rebeca se recostó sobre la cama, cansada y con uno de sus últimos alientos dijo: Rebeca: …Hay que repetirlo… Ella daba por concluida la experiencia pero no así mi madre que aun tenía… hambre. Tras cerrar las piernas se levantó de la butaca y cogiendo mi polla con su mano miró a Rebeca: Candela: ¿puedo? Rebeca solo miró y asintió, entonces mi madre comenzó a comerme la polla aun con restos de semen, primero despacio y luego esmerándose más con la lengua. Era la segunda vez que mi madre me la comía y aunque la primera vez había ido bien se notaba que desde entonces se había tragado unas cuantas así: la técnica estaba muy mejorada y era mucho más dulce con sus labios saboreando todas las partes que podía. Estaba siendo mágico. Me la estaba comiendo mi madre mientras mi novia estaba recostada a mi lado, desnuda y exhausta por la noche que habíamos tenido. Al cabo de un rato acabó la mamada y ahora sí acabó la noche de locura, tras las pertinentes limpiezas de cuerpo mi madre se vistió y se marchó, Rebeca y yo estábamos anonadados pero me daba la sensación que ella más que yo, aquella noche ya no hablamos apenas ya que el cansancio se apoderaba de nosotros. Ya en la cama con Rebeca dormida me vino una pregunta a la cabeza ¿sería el comienzo de una tradición ...