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Nerdy boy (3/3)
Fecha: 10/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... incontrolable e insoportable, sabía que el tiempo premiaría pero ya comenzaba a ser más de lo que podía soportar. Cada vez que entraba a la vieja bodega frente a aquel escritorio corroído y lo miraba, no podía evitar recordar y fantasear con los eróticos y excitantes momentos en la privacidad del salón de clases en soledad. Recuerdo que inclusive me llegué a tocar discretamente un par de veces por debajo del escritorio mientras esperaba las tareas resueltas de la clase. Estaba realmente ansiosa, la espera era larga, realmente quería y necesitaba masturbarme, pero el saber que aquel alumno estaría igual de caliente que yo, me mantenía firme en mi plan. Sabía que me deseaba tanto como yo a él, seguramente sería la primera mujer en su vida, que mejor, se habría saltado a todas esas niñas inseguras e inexpertas para tomar a una verdadera mujer, por demás experta en los secretos de la seducción y el placer. Tensión erótica Entre subidas y bajadas emocionales y casi al borde del colapso nervioso, por fin llegaba el día “D”. El tan ansiado día, finalmente viernes. Desde muy temprano me alistaba para que todo saliese perfecto. Intentaba no pensar mucho en lo que pasaría ese día, pues me ponía con los sentimientos insoportables. Pero me era imposible no fantasear, había esperado mucho por ese momento y finalmente sucedería. Ese día me envolví con lo más sexy de mi repertorio. Me vestí con el segundo conjunto de lencería erótica que había comprado, aquel de dos piezas ...
... tipo corsé, complementado con unas bragas de encajes transparente. Feliz me dirigía al trabajo luchando a cada segundo por contenerme aparentando calma y serenidad. Llevaba un vestido azul ligero de corte juvenil que me acentuaba la cintura moldeada con grandes esfuerzos a base de Pilates, yoga y crossfit. Calzando un par de zapatos altos de aguja siete centímetros en color salmón. En tanto, dentro de mi bolso escondido entre maquillaje documentos y artículos de oficina, se ocultaba mi nuevo juguete envuelto en una frazada que yo misma había improvisado. Aquella disparatada que cometía me ponía como loca, era una endemoniada estupidez de la que no podía creer ser partícipe. En ese juego, ese, como yo fundadora, moderadora y controladora parecía ser también, quien se hacía con la peor parte. Sucede que para ese punto la tensión que yo misma me había provocado me tenía fuera de mis cabales, en mi mente no había nada más que erotismo, sexo, excitación y seducción. Me había sometido a un régimen estricto y tortuoso excitándome con los recuerdos, fantasías y deseos para con mi alumno llevándome a niveles incontenibles. Cada viernes había sido peor que el anterior, y éste, me colocaría en el lumbral de mi resistencia física y mental. Llegando a clase no tenía más en mente que exhibirme a mi alumno, la materia y mi rol como institutriz que algún día deseara con pasión, ahora pasaría a segundo término, aquella clase sería un momento intimo entre él y yo, y llegaría tan ...