-
Nerdy boy (3/3)
Fecha: 10/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... lejos como nunca antes. Todas esas ideas me atormentaban mientras caminaba entre los pasillos del instituto rumbo al deplorable y aislado cascajo de aula. Una vez ahí me postré en mi silla con ruedillas tras mi fiel escritorio, ahí aguardé mi tiempo de actuar, pero algo extraño sucedía. Frente a mí, en la primera fila, aquel lugar predilecto de mi alumno, estaba vacío. No quise alarmarme, simplemente me negaba a creerlo, pese a que bien sabía las aptitudes de mi alumno respecto a la puntualidad, aún tenía esperanzas de que llegara con rezago. Esperé mientras transcurría el tiempo y comenzaban a entrar el resto de estudiantes, sin prisa y desganados, pero mi querido alumno no apareció. Estaba incrédula, enfada, realmente colérica. No solo por haber desmoronado mis planes, tampoco por lo excitada que estaba y el no poder desahogarme por fin. Estaba enojada por el hecho de que mi alumno había encontrado, de alguna manera, la forma de tomar el control y eso me sacaba de mi juicio y me ponía en un estado endemoniado. Pocas veces son en las que pierdo el control por mi carácter, pero cuando sucede, no existe cosa en la faz del planeta que pueda calmarme. Tenía ganas de abortar todo, quería salir del salón azotando puertas sin importar consecuencias, era como niña sin su dulce. Incontenible. Por supuesto que no lo hice, en cambio me puse de pie y recite mi clase preparada especialmente para ese día que debía ser especial, y que sin embargo pintaba para el peor viernes ...
... de mi vida. Pero en ese momento cambió mi actitud. Es muy excepcional que me enfade a esos niveles, pero tampoco puedo decir que me mantengo mucho tiempo así, por lo que a medida que exponía mi clase me relajaba nuevamente. Entonces el enfoque se tornó diferente hacía aquel adolecente. Regresando a mi silla, ya resignada y sin nada más que hacer, miraba el pupitre vacío de mi alumno mientras una sopa de sentimientos discordantes se aglomeraban sobre mí. Por una parte aún estaba enojada y frustrada, pero también, poco a poco se apoderaba de mí un sentimiento de melancolía y soledad. Aquel muchacho habría sabido, con alevosía o no, sacar de mí los sentimientos más profundos y negativos secuestrados por años. Primero el rechazo, pasando por frustración, enfado y ahora esta sensación de soledad y melancolía. Me hacía recordar la razón por la que en un inicio había creado este juego de seducción, el término de la relación con mi novio. No me sentía tan sola desde ese día y ahora regresaba ese sentimiento de rechazo, de aislamiento y de temor. Como polluelo caído del nido a la intemperie, ahora sin nada más que hacer, me sentía sin propósito, sin camino y con la tremada calentura que aún me cargaba no podía dar en cuenta lo que aún tenía en mi vida, fuera de esas cuatro paredes y ese viejo escritorio. Para mí y por mí Finalmente me resigné y me tranquilicé, por lo menos lo suficiente para retomar la cotidianidad y mundana vida que tenía antes de que apareciera aquel ...