-
Nerdy boy (3/3)
Fecha: 10/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... tras una veloz revisión me encaminé a la puerta apresurada a salir de ahí. Pero no pude, la nostalgia me engulló por completo. Mirando el asiento de mi mejor estudiante no pude evitar fantasear con lo que debía suceder ese día, me sentía realmente caliente como nunca, necesitaba masturbarme ya mismo, no podría hacer otra cosa hasta hacerme correr a borbotones justo ahí. Entonces regresé sobre mis pasos caminando lentamente, mientras en mi mente se desenfrenaba una bestial guerra intentando dominar mis impulsos sexuales, tratando de no pensar impúdicamente a medida que me acercaba paso a paso de nuevo a mi escritorio. Ahí perdí. Me senté en mi silla, y me quedé así por un momento. Todo estaba en calma, solo se escuchaban los sonidos clásicos de cualquier escuela a lo lejos; risas, arrastre de sillas, maestros alzando la voz y nadie parecía acercarse, nadie lo hacía, lo sabía. El encargado de limpieza no llegaría sino hasta el otro día por la mañana, no había excusa. Estaba sola. Con la mente en blanco y una conciencia derrotada, separé mis piernas, no me ocultaba, ya no tenía que hacerlo. Sin más me subí el vestido hasta la falda y deslicé mis bragas para descubrir mi coño. Sin más me chupé mis dedos y comencé a tocarme. Decidida y sin prejuicios para con mi impúdica sexualidad, me estimulaba como mejor sabía hacerlo, de inmediato mi coño me le agradeció relajando cada musculo de mi ser lánguidamente, dilatándose, lista para lo que venía. Estaba tan ...
... estimulada que no tardé mucho en meterme un par de dedos de una sola vez en aquella húmeda cavidad, tan mojada que aquel par entraba sin problema alguno. En ese momento recordé aquel juguete escondido en mi bolso que aún guardaba para hacer su acto. Sin pensarlo mucho me apresure a sacarlo de su envoltorio aterciopelado, lo tomé delicadamente, y sin perder la inercia me lo metí delicadamente en mi boca para comenzar a chuparlo como si mi vida dependiera de hacer el mejor trabajo oral posible. Lo chupaba como si fuese real, como si fuese el pene de mi alumno que tantas ganas tenía de comérmelo. Realmente tenía la calentura a tope, no podía estar más sofocada, así que me metí el dildo en mi vagina lenta, pero firmemente. Aquella acción me provocó un pequeño escalofrió acompañado de un sutil estremecimiento que me hizo eyacular un poco de fluido en mi intimo interior, arrancándome un entrañable gemido, desgarrador e incontenible. Entonces escuché un ruido, me sobresalté, cerré mis piernas con mi dildo aún dentro de mí y me bajé el vestido para ocultarlo. Creí que sería el de limpieza, pero sería solo mi paranoia, nadie pasaba por ahí y lo sabía. No muy convencida de mi privacidad, me puse de pie para asomarme por la puerta, solo para comprobar de que aquel pasillo estaba desierto. Regresé a mi lugar aprovechando para deslizar los tirantes de mi vestido para hacerlo caer hasta mis pies, dejándome solo con mi lencería fina en medio del salón vacío. De regreso a mi tarea, ...