1. Viernes, 5 de julio de 2019


    Fecha: 19/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... continué dándole gusto con el frenillo, mientras le acariciaba el escroto para masajear los testículos. Menuda bolsa me daba ganas meterla en la boca y cuando le pase insistentemente la lengua por su frenillo dio un grito casi desesperado de placer y saqué la polla de la boca para meterme su escroto.
    
    En mi boca cabía el escroto entero y jugaba con la lengua moviendo los testículos mientras con la mano izquierda sujetaba su polla masturbándola suavemente para que no se me bajara y el estaba suspirando y dio un brinco v¡cuando retuve un testículo aprisionado con mis dientes. Decidí acabar con el saqué de mi boca el escroto y volví a meterme el pene, lo clavé hasta el fondo para que tropezara con mi garganta, suspiró cuando se vio aprisionado unos segundos y lo fui moviendo hasta afuera y adentro, hasta que llegó un momento en que se cogió de mi cabeza y y la acompañaba en mis acciones para que me follara la boca.
    
    Ahora era él quien estaba follándome la boca, se olvido que yo era su tío y amigo, se olvidó de su heterosexualidad y hablaba:
    
    — Qué bien la chupas, maricón; qué rico, ¡aaayy, qué placer!, —decía sin parar.
    
    Ente suspiros y frases inusuales para él, soltó:
    
    — ¡¡¡Me corro, me corro, me corroooo…!!!
    
    Y se corrió, tragué algunos trallazos y guarde los últimos en la boca para mostrarle cuando sacara su polla. No tardó en sacarla y me miraba a la cara más sorprendido por sí mismo que por lo que había hecho. Me puse en pie, le mostré mi boca con su blanco ...
    ... semen, me acerqué a besarle, lo consintió y le pasé mi lengua, recogió con la suya al contacto con la mía y probó. Otra vez lo hice y otra vez recibió y por tercera vez compartimos todo el contenido. Entonces, le dije:
    
    — Necesitaba respirar, pero es bueno tu semen, sabe bien tu leche, es agradable.
    
    Me miraba sonriendo y le dije:
    
    — Vamos al mar a relajarnos, más tarde, si lo deseas nos asomamos de nuevo a ver si hay alguien y si lo deseas…, pues, ya sabes…, ya has probado.
    
    — Ha estado bueno. ¡Has estado bueno, hermano!
    
    Así me solía decir cuando estaba muy contento. Con ese «hermano» ya sabía yo que le había gustado la mamada, que no sería la última y que podría conseguir que más tarde me follara, pero yo tuve paciencia.
    
    Ya no picaba mucho el sol y estábamos al borde de la playa sentados para que al subir la hora nos refrescara las piernas y el culo. Fue entonces cuando me dijo:
    
    — Xente, ¿podríamos ir ahora, allá detrás de las dunas?
    
    — Vamos, —respondí.
    
    Nos levantamos y subimos de nuevo, eché una mirada y había dos tíos un poco más alejados, muy cerca el uno del otro, parecía que estaban comenzando porque todo lo que podía adivinar es que se la estaban tocando, acariciando o masturbando. No vi nada más interesante y los que veía estaban comenzando, uno de ellos muy grueso. No sentí interés por ellos. Miré a Berna y me sonrió:
    
    — ¿Qué?, ¿por qué te ríes?
    
    — Porque ahora me toca a mí…
    
    — ¿Sí?, pero no quiero que me la chupes, quiero que me la ...
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