-
Viernes, 5 de julio de 2019
Fecha: 19/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
Pensé que el viernes pasado pasaría impensablemente sin pasar nada, pero pasó lo que tenía que pasar por su propio peso. Ya veréis por qué esta entrada ha sido tan pesada, hasta yo estoy admirado de lo ocurrido. Al ser yo el último de mi familia y del nacimiento de mi hermana mayor hasta el mío transcurrieron 22 años, coincidió que en mi casa estaba embarazada mi madre y mi hermana simultáneamente. Nacimos los dos el mismo año con muy poca diferencia mi sobrino y yo. Siempre hemos sido buenos amigos desde pequeños, de modo que yo más enclenque y él fuerte y robusto me defendía de mis compañeros en la adolescencia porque yo era tan mariquita que me hacían bullying los compañeros de clase, pero si está mi sobrino, aunque menor que yo por unos meses, siempre ha sido más fuerte y peleón. Nos hemos hecho universitarios, ya somos mayores, él estudia biología y yo filosofía. Mi sobrino Berna (en realidad, Bernardo), es casi como yo de guapo, pero si vamos juntos a mi miran más. Los que saben quiénes somos, piensan que los dos somos gays, y a mí eso me divierte bastante porque me sirve para bromear a mi sobrino, amigo y hermano. Hermanos, pues sí, porque nos hemos criado juntos con dos madres, su abuela y mi hermana, que eran muy amigas además de ser madre e hija. Mi sobrino aguanta bien mis bromas como yo las suyas, pero sé que él no es gay, porque como familia que somos nos hemos besado miles de veces, besos castos en la cara; hemos dormido en la misma cama con pijama y ...
... «tú allá y yo aquí»; nos hemos cambiado de ropa pero con ese «no me mires que no te veo». Una vez, cuando yo ya había salido del armario, le dije rogando: — Berna, déjame que te la vea al menos una vez. — Que no, Xente, que la tuya es más grande que la mía, —me dijo. — ¡Ah, cabronazo!, ¿cómo lo sabes?, —le pregunté. — Porque a ti todo te da lo mismo, no te cubres bien y ese bañador de nilón tan pequeñajo que tienes te la marca del todo, —respondió. — Tengo más de uno, te puedo regalar uno, si quieres; anda, abre mi ropero y te escoges el que más te guste, —le dije en plan generoso. — Mi padre no es como el tuyo, a mí no me permite esas cosas; si ni siquiera se cree que tú eres gay, él dice que es una moda y tú eres un superficial, —me dijo. — ¿Superficial yo? Si a mí me gusta meterme en profundidades y que me la metan hasta el fondo, —al decirle esto nos reímos mucho los dos. Yo sé cómo tratar a mi sobrino amigo. He de procurar no perder la amistad y para eso tengo páginas conectadas de chicas para que él pueda hacer con mi ordenador lo que en su casa no le dejan. A veces mira también mis páginas por pura curiosidad morbosa, le gusta saber qué cosas veo yo. A veces vemos películas porno que a él le van, solo una vez vimos una de hombres follando entre sí. Solo me dijo: «qué asco» cuando se estaban comiendo el culo en un 69. Pero en un momento se fue a mear y tardó más de lo que cuesta una meada. Hacía rato que lo veía sobarse el paquete por encima del ...