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Noche en el hospital
Fecha: 28/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Lamentablemente hace unas semanas tuvieron que ingresar a mi anciana madre, después de 2 días en el hospital decidieron trasladarla a un hospital más grande en Madrid. Al principio se quedaban por las noches mis hermanas pero según iban pasando los días y consultar en mi convenio colectivo que tenía 4 días de permiso por hospitalización, decidí quedarme una noche con ella. Aunque primeramente pasaba todo el día en el hospital con ella, mientras mis hermanas descansaban y me iba a dormir por la noche a casa, pude ver el trasiego de altas y bajas, gente que va y viene en las habitaciones, hasta que un día llego un chico joven acompañado de una mujer madurita con un pelo larguísimo casi hasta el culo y un color platino que le hacía su cara muy muy sensual. Al tener ellos la puerta abierta, cuando entraba y salía de la habitación de mi madre miraba y ella me respondía con una mirada llena de sensualidad. Después al encontrarnos por los pasillos la saludé muy cortésmente y le dije que si su hijo estaba muy mal a lo que me contestó que no era familia suya, era el hijo de los señores de la casa en la que se encontraba interna, yo la comenté que estábamos allí por mi anciana madre pero que parecía que pronto la iban a dar el alta. La verdad que los hospitales son muy aburrido se te hace el día eterno no sabes si estár sentado, si pasear, fue cuando me fui a dar una vuelta por los pasillos cuando me la encontré de frente que venía con un café , me dijo que si quería ...
... un café que me invitaba, acepté inmediatamente, así la pude ver un poquito más de cerca tenía un jersey de cuello alto pero se apreciaban unas tetas muy apetitosas ni muy gordas ni muy pequeñas aunque era muy bajita tenía una cara muy muy guapa, y unos leggins que dejaba ver un culo muy apretadito Me presente muy cortésmente le dije que me llamaba José y ella me dijo que se llamaba Elizabeth, no parece un nombre muy español le dije a lo que ella me respondió que era hondureña y que solamente llevaba dos meses en España trabajando de interna en una casa donde antes estaba una amiga suya que se tuvo que volver a su pais por problemas personales. Le dije que debía ser muy duro dejar su país y su familia, costumbres a lo que me contestó que efectivamente se sentía muy sola hasta el punto de que el día que tenía de libranza se lo pasaba en la habitación encerrada sin salir a la calle, al oír eso le dije que me daba mucha pena su situación y que al ser una mujer tan guapa y sensual podía enseñar Madrid poco a poco sirviéndole de guía turístico, al oír eso se le encendieron los ojos y me dijo me encantaría acompañarte en mis días de libranza. Me dijo que había dejado en su país a su marido y sus hijos y que aunque les echaba mucho de menos porque necesitaba cada día tenerlos muy cerca por lo menos estaba enviando dinero para que a ellos no les faltase de nada, a los que me conocéis por mis anteriores relatos sabéis que enseguida empiezo a pensar y empecé a soltar toda mi ...