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Noche en el hospital
Fecha: 28/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... cómemelo, estoy deseando correrme en tu cara, yo también dirigi mis manos hacia sus labios vaginales para chuparle el clítoris y meterle un dedo en su vagina con un móvimiento de mete y saca, el coño que estaba encharcado de jugos pero seguia chupando y chupando, solo se oía en la habitación el chapoteo de su coño, chof, chof, ella puso una mano en mi nuca aplastandome contra su coño hasta que estalló en un delicioso orgasmo, me mojó toda la cara como si se estuviese meando. Como mi polla a esas alturas estaba totalmente tiesa me levante, me baje los pantalones y se la puse en su cara, ella con una cara de vicio me la chupába de maravilla, me estaba quedando muy claro que ella era muy fogosa y necesitaba follar a diario, me la estaba chupando de maravilla, estaba notando que era una buena mamadora pero no quería terminar en su boca y si follar con ella esos labios vaginales pequeños pero muy sonrosados y deseosos de meter un pene y terminar en el fondo de su vagina. Por lo que me senté en el sofá, ella se puso a horcajadas encima mía y apúntando mi polla hasta su coño, de un solo golpe entro hasta el fondo ...
... cabalgandome como buena amazon yo la tiraba del pelo a mi yegua en celo, después de estar dándome unas sentadas grandiosas, al ser tan pequeñita la cogí de las nalgas de su culo me levante y la sente a ella en el sofá todavía con mi polla dentro, le dije que pusiese sus piernas encima de mis hombros y empecé a darle unas emboladas salvajes hasta que notabamos como mis huevos chocaban contra las cachas de su culo. Yo estaba en el séptimo cielo follándome a esa mujer, y estaba tan caliente que ni le avisé donde quería que me corriese empecé a echarle chorros y chorros de semen en su interior estallando los dos en orgasmo bestial. No tenía ni fuerzas ni para sacar mi pene de su coñito, me sentía tan satisfecho con mi polla dentro de su vagina tan calentita y estrechita, hasta que ya me dijo en la oreja muchas gracias necesitaba ser bien follada como tú me lo has hecho. A lo que le contesté que el placer era mío de haberla dejado bien satisfecha y que a partir de ese día me quedaré las noches que haga falta para hacerla compañía, me contestó con otro beso largo y apasionado, nos levantamos y por fin pudimos dormir plácidamente.