1. Noche en el hospital


    Fecha: 28/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... artillería pesada, diciendola que con lo guapa que era quizás echaría en falta a su marido en la habitación y dormir ella sola porque las latinas tienen fama de ser muy fogosas.
    
    Ella me sonrío y me dijo bueno pasamos las noches de soledad como buenamente podemos.
    
    Llegó la noche y con ella el silencio total en el hospital, aunque es un hospital privado y tienes un sofá para dormir el acompañante, al estar entrando y saliendo las enfermeras continuamente no te dejan conciliar bien el sueño, por lo que decidí salir a los sillones que tenían en la sala de espera con un poquito más de luz para consultar mis mensajes de móvil. Estaba tan absorto buscando algún relato erótico que no me di cuenta que se acercaba Elizabeth, al tenerla tan cerca levanté la vista y me dijo tampoco puedes dormir, mirándola con cara de circunstancias le dije que era casi imposible aunque el sofá era muy cómodo para hacer otras cosas, ella me dijo eres un poco picarón a lo que le contesté diciendo teniendo una mujer delante tan guapa y sensual como tú no es para menos que a uno se le suba la libido.
    
    Se sentó al lado mío en el sofá por lo que tuve que dejar de leer el relato, cuando al ir sentarse me di cuenta que llevaba puesto unas mallas en la cual se veía totalmente su pubis hasta sus labios vaginales haciendo una separación que daban ganas de meterla mano allí mismo. Comencé a decirle que parecía una mujer muy guapa y que me gustaba mucho su pelo mitad negro mitad blanco que parecía una ...
    ... yegua no sé si en celo o no, ella me sonrío y me dijo me parece que tú eres muy fogoso, le dije que en cuanto tengo una mujer guapa cerca se me alteran las hormonas.
    
    Ella apoyo su cabeza sobre mi hombro lo que me dio pie para poner mi mano encima de su muslo al ver que no decía nada empecé a subir hasta su pubis empezando a masajearle por encima de los leggins la verdad que se notaba muy caliente quizás se estaba empezando a poner cachonda, empecé a darla besitos por el lóbulo de la oreja, por el cuello hasta que ya empezó a suspirar, ahhh ahhh, y fue cuando metí mi lengua en su boca para darla un beso muy apasionado entrelazando nuestras lenguas cosa que aproveche para subir una mano a su pecho notando que no llevaba sujetador debajo del jersey, por lo que metí la mano por debajo y empecé a masajearle sus pechos aunque no eran tan gordos como a mí me gustan tenían unos pezones que parecían avellanas y eso sin tocarlos con las yemas de mis dedos, cosa que hice hasta que ella empezó a suspirar más largamente, uuff ufff me estoy excitando, me tienes muy caliente, estoy deseando que me folles.
    
    Nos levantamos y nos dirigimos a una habitación la cual sabía que estaba vacía, la tumba en el sofá y empecé a bajarle sus leggings apareciendo ante mí un tanga diminuto con un triángulo de vellos que le hacía a su coñito un manjar para comérselo, y aparte la fina tira y empecé a meter mi lengua en su vagina hasta que ella misma se aparto sus labios vaginales con sus dedos y me dijo ...