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Mi prima se viste de novia (Capítulo 21)
Fecha: 02/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
-¡Felicitaciones, pendeja! –Dijo mi prima, cuando los ceros terminaron de aparecer en su mente.- ¡Ganaste! –Continuó.- ¡Ya sos una experta identificando lenguas con la cajeta! –Tiró después, mientras la rubiecita celebraba, todavía entre gemidos.- ¡La cola recién hecha, la concha toda chupada y la guasca digiriéndose en la pancita tenés ya!-agregó al final. Mirando al papá y sentándose al lado de la cara vendada de Lihuén. La pibita volvió a celebrar con un “Bieeenn” que me rozó el alma de la ternura. Su padre, en cambio, no podía soltar, ni por un segundo, el pito parado. Julia volvió a arrodillarse en el piso, esta vez para dejar su boca pegada a la oreja de la nena. -Llegó la hora de hacer otro juego.-le susurró al oído, siempre mirando al tipo.-Vamos a usar la imaginación ahora. Consentrate bien, porque para que Rodri te rompa la conchita, vas a tener que ganar éste. –le explicó luego. Aunque quería hacerla asustar un poco, la rubia sólo se excitó más. Tantos lengüetazos que había recibido en el clítoris, sin duda alguna, la habían dejado, otra vez, a punto caramelo. Respondió solamente con un “sí”, con el mismo tono de voz que había usado cuando tenía la pija en la cola. -Contame tu deseo más oscuro. -le exigió al rato. Le regaló también un beso en la mejilla, tan sensual que Lihuén volvió a gemir.– ¿Te calienta algún profe de la universidad? ¿El director? ¿Te gustaría chuparle la pija al profesor de matemáticas, para aprobar el examen tan difícil? -le ...
... preguntó ahora. La rubia sólo respiraba con esfuerzo, tan excitada que contagiaba. -¡Contestame! –Gritó Julia, al ver que la piba sólo suspiraba.– Yo le trago la leche a mi primo. Su puta personal del culo soy. El orto rojo tengo de tanta pija indebida. Podes contarme, sin vergüenza alguna. –le explicó luego, con más calma en la voz.– Que acá nadie te va a juzgar. -Sí. Me gustaría. –respondió al final, suspirando cada vez más fuerte.– Me gustaría chuparle la pija al profesor de matemáticas. -¿Y en la facu? ¿Vas a mamarle el pito al profe nuevo? Aunque sea viejito, te pone buena nota, dice. –preguntó ahora, simulando preguntarle a alguien que no estaba, como ya sabía yo que tanto le gustaba.– Dice el profe que si le sacas la chele con la boca, te pone un cuatro. Pero lo tenés que mirar como una putita mientras él te toca las tetas. Sino no. -Sí. –Volvió a decir.– Por un cuatro entrego hasta el culo, profe. –Contestó, ahora hasta imaginándolo.– Pongo el culo y le chupo el pito, pero no me desapruebe, por favor. El padre estaba que se moría. Se soltaba la pija solamente para no acabar. No podía creer lo que escuchaba de la boca de su propia hija. La nena era flor de trola. Flor de puta le había salido la pendeja. Petera, culoroto y tragaleche. Y todavía, encima, era virgen. Y en vez de ofenderse, él estaba caliente a más no poder. -¿Me quiere tocar la cola o solo las tetas, profe? –preguntó luego la piba.– O le muestro un poco la bombacha si prefiere. Pero no ...