1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (19)


    Fecha: 05/01/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    En las toallas volvió a reinar el silencio, el sol había evitado las hojas de los árboles y les daba en diagonal con más intensidad. Las gotas que se deslizaban por sus cuerpos apenas tardaron en secarse. Su madre se había puesto las gafas de sol y de mientras su hijo cerraba los ojos para relajarse, sin embargo algo le perturbó, una cosa que le llamó la atención y que casualmente había visto todo el día.
    
    El cuerpo de Mari tumbado boca arriba seguía secándose. Siendo agosto y sobre todo con este par de días en los que había tomado el sol, había perdido buena parte de su palidez. Naciendo por toda su piel un pequeño tono dorado que la hacía resplandecer. No llegaba a estar morena, quizá en unos días lo lograría, pero el cambio de color era evidente.
    
    Sergio sabía por pasados veranos, que la mayor muestra de que su madre se estaba poniendo morena, eran las pecas que le salían en el rostro y alguna ya había florecido. Eran muy idénticas a las de su tía Carmen, salvo que esta, las lucía casi todo el año debido a los largos ratos que pasaba al sol. El joven la miraba con uno de sus ojos entrecerrado, no podía negar que su madre había parado el reloj del tiempo, es más, lo había puesto marcha atrás. Aquel color de piel, aquella sonrisa, su pelo cuidado… todo era una mezcla perfecta que la hacía parecer más joven y a Sergio, eso le gustaba.
    
    Sin embargo, el muchacho no se fijó únicamente en la piel de su madre o en las graciosas pecas que le surcaban la nariz. Con el único ...
    ... ojo que la miraba y con la mente medio dormida debido al calor, vio como la parte inferior del bikini amarillo que compró Carmen, caían todavía gotas traviesas que mojaban la toalla.
    
    Decidió subir sus ojos, recorriendo primero las costillas, algo marcadas por la delgadez de la mujer y después, parar esa mirada en una zona poco apropiada. Se sentía levitando, cerca del mundo de los sueños, sin embargo, su visión ponía atención a lo que tenía enfrente, la parte de arriba del bikini.
    
    Una gota descendía desde el sujetador surcando el lateral del cuerpo de la mujer, sin que ella se diera cuenta. Sergio podía ver que tras el cristal oscuro de las lentes de su madre, sus ojos estaban cerrados, no dormía, pero estaría tan relajada que no podría sentir sus ojos analizando cada centímetro de piel.
    
    La tela en esa parte también estaba mojada, se había pegado a la piel y la silueta de los senos desde el punto de vista de Sergio era evidentes. Un pequeño montículo coronaba la mama, un ligero bulto que sobresalía por la zona acolchada del sujetador. Ni se le ocurrió dejar de mirar.
    
    Durante unos segundos, quizá breves… o quizá no tanto, sus ojos se quedaron fijos en ese punto, una mínima elevación encima de una mayor. Su mente le avisó de lo que estaba haciendo, le estaba mirando los pechos a su madre, no por casualidad o cierta curiosidad, si con mucha intencionalidad.
    
    Dentro de su bañador, el miembro que había estado inerte bastante tiempo aquel día, de pronto pegó un pequeño ...
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