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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (19)
Fecha: 05/01/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... ambos se acababan primero una ronda y después otra. Pasaba la tarde mientras corría la tercera copa de vino y Sergio cambiaba su refresco a agua. La tarde pasó en un suspiro y terminada aquella tercera copa de vino se levantaron y fueron al coche. Habían estado de cháchara tanto tiempo… los bares se habían comenzado a llenar e incluso el sol comenzaba su lenta bajaba dispuesto a cruzar el horizonte. Tanto madre como hijo, llegaban bastante cansados a casa, el día había sido duro. El sol les había absorbido buena parte de las fuerzas y estaban derrotados, aunque Mari todavía tenía en el cuerpo las tres copas que se había bebido y eso le daba un plus de fuerza. Llamaron a la puerta de la entrada y Carmen les abrió de manera efusiva. Durante toda la tarde les había echado de menos, aunque quizá algo más a su sobrino al que abrazó con fuerza, reprimiendo las ganas que tenía de llevárselo a “otro lado”. —¿Qué tal os lo habéis pasado? —preguntó Carmen a su hermana. —Bien, ha sido más que relajante. —Oye… —le dijo fijándose en como los pómulos de la mujer estaban algo rojos. Se acercó para oler el aliento que emanaba de su boca— tú… ¿Has bebido? ¿Sin mí? —Quizá sea una nueva Mari —dijo su sobrino subiendo las escaleras para ponerse el pijama. —¡Vaya sorpresa! —rio Carmen haciendo que su hermana se avergonzara levemente— Vamos a cenar anda que he hecho una tortilla. Oye, si quieres, ya que vienes así… y me lo pides con tantas ganas… Podemos abrir una botella ...
... de champán, mira ¡qué buena idea has tenido, hermanita! —No, Carmen, de verdad, ceno y me voy a cama, estoy molida. —Anda, anda… —le dijo mientras la cogía del brazo— vamos a disfrutar, cariño. Sergio bajó de su habitación cuando las mujeres estaban en la mesa de la cocina cuchicheando, a la par que acompañaban la cena con sendas copas de champán. —Cariño, siéntate, lo que queda es para ti —Mari le señalaba la media tortilla que sobraba. —Es demasiado, no creo que me la termine… —Come. Que Carmen ha hecho mucho —replicó su madre. —Haz caso a tu madre. Añadió Carmen lanzando una mirada más que descarada delante de su hermana, cada vez se cortaba menos. Los tres cenaron en la mesa y el chico se acabó su plato a regañadientes, eso sí, después se sintió más vital, había repuesto energías. Las dos mujeres hablaban y hablaban, centrándose en cosas de la familia y cotilleos varios sin mayor relevancia. Sergio en cambio, nadaba en sus pensamientos mientras miraba el móvil sin hacer nada realmente, contestar algún mensaje ocasional y echar una ojeada a las redes sociales. —¿Hablando con tu amiga? —le preguntó su madre, algo que Sergio le costó entender. Su tía reaccionó antes. —¿Qué amiga? —sorprendiéndose realmente. —Mi hijo, que tiene una “amiga”. Al parecer esta hecho un Don Juan. —Pues no me había dicho nada. —Nada, no cotilleéis sobre mí, por favor…, cambiando de tema… ¿Te ha contado mamá que me ha intentado ahogar en el río? —Sí, sí, ...