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Úsame, tío
Fecha: 18/01/2022, Categorías: Gays Autor: MentePerversa, Fuente: CuentoRelatos
... señoritas de compañía y con bastante frecuencia. Sabía de conversaciones con mis padres que mi tío no estaba en una disposición económica muy grande, por lo que me costaba entender por qué gastaba sus ahorros en esto. Un día, alrededor de dos meses más tarde de mi primera visita sin avisar, aparecí al caserío con la mochila cargada de libros y entré con naturalidad. Me di cuenta de que la televisión estaba encendida, y desde el reflejo de la puerta de cristal del salón, observé una película porno sadomasoquista. Concluí que mi tío estaría delante, viéndolo. Me acerqué al salón, y cuando asomé la cabeza, no podía ver a mi tío por culpa de la posición del sofá. Por lo tanto, seguí adelante y me acerqué bastante a su lado. Ahí estaba, totalmente desnudo, dándose placer. Mi llegada no pasó desapercibida y al percatarse de que yo estaba allí, se quedó bloqueado por unos 10 segundos mirándome, y yo miraba todo su cuerpo y su cara de sorprendido. Después de ese tiempo, con movimientos bruscos, se tapó con un cojín. Decidí irme. Me costó despedirme de esa vista, pero me acerqué a la puerta del salón y sentí que mi tío apagaba la televisión. En ese momento sentí la necesidad de poner las cartas sobre la mesa, me di la vuelta y le dije a mi tío: - Conozco tu situación económica, al igual que conozco que recibes visitas de chicas de compañía repetidas veces durante cada semana. A mí me parece estupendo que cubras tus necesidades, pero no quiero que por ello entres en ...
... crisis. Déjate de eso, y úsame a mí para desahogarte, tío. Sin mirarme a la cara, se levantó, se vistió y se dispuso a marchar. Fue una sensación muy fría, me di cuenta de que esa oferta cambiaría negativamente nuestra relación para siempre. Cuando llegaba a la puerta, sin mirarme a los ojos, cogió mi mano, tiró de ella, y me llevó adelante en el pasillo del caserío hasta su habitación. Por primera vez en ese periodo de tiempo me miró a los ojos, y en un tono contundente, me formuló la siguiente pregunta: - Manu, esta pregunta te la haré una única vez. Intuyo que sabes lo que me gusta, por lo tanto, ¿estás preparado para ser usado por mí? Me van cosas bastante duras. - Sí tío, cuando te digo que me uses, te lo digo de verdad. - De acuerdo, Manu - me dijo con su tono contundente pero con una sonrisa esbozada en su cara. Me gustó ver por primera vez a mi tío salir de ese caparazón tímido y serio que venía mostrando hasta el momento. Para mi sorpresa, en vez de tirarme a la cama, mi tío empezó a empujar el gran armario de su habitación. Mientras el armario iba moviéndose a la izquierda, apareció una puerta detrás de ella. En mi vida había visto esa puerta y me creó una gran incertidumbre. Mi tío abrió la puerta con una llave y me invitó dentro. Cuando entré a la habitación, estaba totalmente a oscuras y esperé a mi tío para que me guiará. Me llevó unos metros adelante y me encontré con un tipo de estructura cuadrada de piedra que llegaba hasta mis tobillos, con un ...