-
Mi prima se viste de novia (Capítulo 19)
Fecha: 19/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... respondió que estaba bien. Que en unas horas estarían en el bar, que había una fiesta y la nena quería ir. Que siempre quería ir a las fiestas. Que pensaba que esa sería la oportunidad perfecta para que yo la “seduzca”. Cuándo se ofreció él mismo de encargarse que su hija consuma alcohol para que esté más “dispuesta”, le dije que no. Pero que era probable que intentara encarármela ahí. Apenas llegué al pasillo que me llevaba al cuarto, lo vi al chinito sacudiendo dos tarjetitas. Eran seguramente las invitaciones a la fiesta que ya sabía que habría en un rato. Eso no era ninguna novedad. Pero, al acercarme más, la verga pegó un salto al ver que hablaba con mi prima, que le había abierto la puerta usando sólo una musculosa que no le llegaba ni al ombligo y una bombachita roja que el pibe no sabía cómo hacer para no mirarle fijamente. La hija de puta se daba vuelta con cualquier excusa barata para mostrarle, de vez en cuando, el orto entangado. Y le sonreía y le tocaba el brazo, casi sin querer, mientras el chino le explicaba vaya a saber qué cosa de la fiesta. Parecía que le leía el folleto entero con tal de hacer tiempo para mirarle la conchita un poco más. Al acercarme, simplemente me saludo y se fue. -¿Podes ser tan, pero tan, pero tan putita? – le pregunté cuando cerré la puerta. -El forro fuiste vos, que te salvó el primer día y ni lo invitaste a la fiesta del sueño. – me contestó, dándome la espalda, caminando hacia la cama. – Nos invita a todas las ...
... fiestas el loco, y vos ni a una lo invitas. – agregó luego, mezclando palabras entre su sonrisa. Esperé a que se acueste y se acomode bien, solo para molestarla. Le pregunté que qué hacía acostada, que se arrodille a chuparme la pija, ya mismo. Inmediatamente a mamarme la chota y sin chistar. Que tenía algo que contarle. Y la pija me empezó a latir, literalmente, cuando le mostré el abanico nuevo de billetes que había traído del casino y Julia casi instintivamente se acarició la concha bajo la bombacha. Cuando terminé de armarle un sanguche de jamón y queso, para que comiese otra cosa que no sea guasca, ya se estaba acercando a mí pija, gateando y con la carita de gata petera que ya sabía que me enfermaba. A penas se la puso en la boca la saboreó más que al primer mordiscón que le había dado al sanguche que comió de mi mano. Era tanta mi calentura que a las pocas palabras que dije para contarle lo ocurrido, ya estaba por acabar. Sin sacársela de la boquita, mi prima jugó a penas con su lengua sobre el glande y ya entendiendo que iba a eyacular de un momento a otro, me miró a los ojos, para pedirme la leche con la mirada. Presionó el grosor de la pija con los labios y muy lentamente empezó a cabecear, sin dejar de mirarme. Arqueé mi columna, puse una mano en su cabeza y le llené la boca de semen una vez más. Julia me quitó el sanguche de un tirón, lo abrió y escupió todo el lechazo entre el pan y el queso. -Le faltaba aderezo. – dijo, cuando pudo hablar. – Ahora está ...