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Mi prima se viste de novia (Capítulo 19)
Fecha: 19/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... esos datos que no me importaban, realmente no los escuche solo por diplomacia. La pibita tenía esa actitud con la que es imposible no encariñarse un poco. Si quería contarme más cosas, podría hacerlo sin ningún apuro. E imaginando todos los posibles futuros recorridos de la lengua de mi prima, la besé tiernamente sobre los labios. Se corrió una hermosa química entre los dos. No puedo negarlo. Podría haber estado horas abrazándola y acariciándole el pelo, solamente. Pero luego, al meterle la lengua en la garganta y sentir en su boca ese sabor mitad carioca, mitad argento, no pude dejar de pensar en la bombachita que agregaría a mi colección. Cuando las manos se me iban solas hacia la pollerita, le dije si quería ir a un lugar más tranquilo. La clásica que nunca falla, cuando se maneja sutilmente el tiempo. Me dijo que viajaba sólo con su padre, por lo que a su cuarto no podíamos ir. Confirmé entonces que realmente estaba desesperada por perder la virginidad, yo planeaba simplemente ir a sentarnos a alguna mesa un poco más oscura. Pero aproveché. Le dije que vayamos a la terraza, que a esa hora las luces apagadas nos regalarían una bellísima vista hacía el cielo estrellado, y aceptó de inmediato. Nos acostamos los dos en una reposera, Lihuén puso su cabeza en mi pecho y nuestras miradas se dedicaron un momento a admirar el firmamento que teníamos encima. Era sin dudas, otra postal para el recuerdo. Al ratito volvieron los besos, los abrazos y las ...
... caricias. Me frenó sólo cuando mi mano derecha intentaba esquivar su pollera para tocarle la cola. Lo hizo con tanta inocencia que me recordó mis propios días de secundaria. -Tengo que decirte algo. – susurró. – Nunca tuve sexo con nadie. Y no sé muy bien cómo se hace. – confesó un segundo después. Yo ya lo sabía. Venía preparado para todo eso. Lo que no estaba en los planes era el cariño que la pendeja me había despertado. -Quedate tranquila – le dije fuera del libreto. – No hay necesidad de que hagamos nada de lo que no estés segura. – agregue luego. Sabiendo que no era del todo inteligente recular en vez de avanzar, en casos como este. Pero la nena de papá, cambió la cara. Esta vez habló casi llorando. -No debería haber dicho nada. Siempre hago la misma estupidez. No debería haber dicho nada. La tome de las mejillas y la volví a besar, le dije nuevamente que se tranquilice, que todo estaba bien, que sólo me diga qué era lo que quería y lo haríamos. Si quería esperar, esperábamos. Si quería quedarse mirando el cielo, lo hacíamos. Que no había ningún tipo de presión para nada, y que yo sólo seguiría sus deseos. -Quiero perder la virginidad. Eso quiero. No quiero llegar a la universidad y ser la única que no sabe nada sobre el sexo. – dijo sin dejar que pueda terminar mi discurso. -No sé ni siquiera cómo hacer una mamada. Sólo quiero aprender aunque sea lo básico. -No tiene nada de malo llegar a la universidad sin saber nada. La gran mayoría llega en esas ...