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Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (6)
Fecha: 19/01/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... Siento que no conectamos como antes, o quizá nunca lo hicimos del todo, no lo sé. —Tu nueva amiga, pienso que no te solucionará nada. No digo que te olvides de ella, pero quizá lo que te viene mejor sea estar solo. No estés con alguien por estar. Sergio echó la cabeza hacia atrás resoplando del mismo modo que en el baño y miró a su madre a los ojos. Se sumergió en las cuencas que las féminas de la familia tenían por herencia genética y por un momento vio a su madre, esa Mari que descubrió en el viaje al pueblo. Sentía que toda ella tenía razón, con aquel vestido, la felicidad en su rostro y arreglada, se veía que tuviera todas las soluciones del mundo, la veía superior. —Seguramente tengas razón. Sin quitarle la vista de encima, comprobó como el busto era más prominente que de costumbre, mucho más que cuando usaba una camiseta suya. Sintió algo en su vientre, algo que tenía olvidado desde hacía unos meses, ¿cómo su madre podía ser tan guapa? —¿Te da vergüenza hablar con tu madre? —lanzó Mari una mueca pícara al ver que Sergio se había puesto colorado. —No, no. —vio el dedo de su madre señalándole el rostro y al tocarlo lo notó caliente— Será el calor, no sé, quizá el cava. —No importa. —dio un sorbo terminando la copa y añadió— Te quería comentar algo, a ver qué te parece, aún no se lo he comentado a tu padre. —Sergio prestó atención— Últimamente, ya sabes, el trabajo de tu padre pues están como están. No creo que le lleguen a despedir, pero por si ...
... acaso, se me ha ocurrido que podría buscar un trabajo. —¿Cómo un trabajo? —la pregunta le salió sola, no recordaba que su madre hubiera trabajado. —Sí, algo para traer dinero a casa, por si lo de Dani al final sale mal. —Vaya, mamá, me pillas totalmente descolocado. —¿No te parece buena idea? —Mari torció su gesto viendo que el apoyo que esperaba de su hijo, no aparecía. “No debería haber dicho nada” acabó por pensar. —Que va, todo lo contrario. Siento si has pensado otra cosa, lo que pasa que nunca te he visto trabajar, se me ha hecho raro. ¿Cómo te ha dado por ahí? Sabes que si no quieres no es necesario, puedo volver al cine a ver si tienen algo para mí y así me saco un sueldo. —Me sienta mal que hagas eso, cariño. —Sergio abrió los ojos esperando la explicación— Entiéndeme, soy tu madre. Lo lógico es que sea yo quien salga a la calle a traer dinero, ¿no? No quiero que mi hijo se tenga que ganar la paga trabajando si lo puedo hacer yo. —Pensaba que te gustaba que trabajase. —Perdona, Sergio, que no me he explicado. —Mari se levantó para dejar la copa en el fregadero— Me encanta que seas independiente en ese sentido. Que te busques un trabajo y te ganes tu sueldo con tu esfuerzo. Lo que no me gusta es que lo hagas para reducir gastos en casa. —Entiendo, mamá. Mari se acercó a su hijo y cogiendo una silla se sentó a su lado, muy cerca. Haciendo un esfuerzo que en casa parecía como si estuviera levantando una montaña, alzó su mano y pasó las yemas de ...