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El final de mis vacaciones en Long Beach
Fecha: 01/02/2022, Categorías: Confesiones Autor: dalo85, Fuente: CuentoRelatos
... nalguitas, notando ese paquete grande que trae, sin duda, me comencé a excitar porque extraño un pedazo de carne así dentro mío. Juan terminó de colocar el bronceador en mi espalda, ató mi brazier, nos levantamos y decidimos pasear por la playa, él, negro de casi 2 metros de estatura se puso a mi lado y caminamos por la orilla del mar, luego decidimos entrar a nadar en el mar, fu maravilloso, olvidé a Mary por completo, poco a poco iba cayendo la tarde, hasta que salimos del mar, conversamos un poco, ahí me habló de que su esposa, María (del mismo color de Juan) le estaba siendo infiel con uno de sus compañeros de grupo, con Osvaldo, un tipo alto y blanco, que Juan, sin querer, los vio besándose en Miami, en la habitación de él, claro fue luego de que hiciéramos el amor por primera vez, cuando entró al descuido donde Osvaldo, sin que se diera cuenta, me contó que notó que María había pasado la noche con él, bueno, en fin, ambos se engañaron de igual manera. Así me contó Juan, su engaño, pero que quizá se lo merecía, cuando él me preguntó: Juan: ¿Aún me extrañas Alfonsina?, ¿Por qué no he sabido nada de ti? Yo: Hace 3 días estoy acá, mañana me regreso a mi país, y de lo otro (recuerdo que me gustan ambos géneros), si Juan, te extrañé. Él ríe: Juan: Yo igual mi Alfonsina, te extraño cada instante en que te hice el amor allá en Miami. En ese momento, me puse excitada, me olvidé de Mary, y volví a mis raíces, a tener hombres y como Juan, mejor: Yo: Igual ...
... mi negro, que rico estás, ese torso que tienes me vuelve reloca. Juan: Tengo ganas inmensas de besarte, pero me olvidé que eres casada... A lo que, abracé a Juan: Yo: Ya te olvídate que soy viuda Juan. Juan: Cierto, así que... Sin dudarlo, le clavé un beso rico a mi negro, Juan, recordando lo buen besador que es, lo hizo de la misma manera como en Miami, nuestras lenguas jugueteaban de lo rico, su grande y carnosa lengua jugueteaba con la mía que es finita, así estábamos, luego él me besa el cuello, recordando las veces que él me cogía con pasión: Yo: ¿Tiempos que quiero estar con un hombre de verdad como tu mi chocolate rico, bésame así mi Juani, así de rico, y si nos ve tu mujer...? Juan: Ya te dije que vine sólo, así que no te preocupes. Seguíamos besándonos a orillas del mar, sentía como las olas del mar mojaban nuestros pies, con todo, él acaricia mis nalguitas respingonas. Les dio una palmada, que me dolió, pero más que dolor, era placer puro. Juan: Extrañaba acariciar estas nalgas, son más ricas que las de mi mujer, este trasero es mío mi Alfi. Yo: Son tuyas mi rico, soy tuya mi amor. Seguíamos besándonos, hasta que acaricié su palo, su gran palo, extrañaba tener un pene en mis manos, y si era el de Juan, mejor: Yo: Extrañaba tener un pene grande, como el tuyo, que ganas de comérmelo todo, mi vida Juan: Bueno Alfi, vamos a mi hotel, así tenemos tiempo para todo. Nos dimos otro beso, luego, tomados de la mano, fuimos a la arena, ...