1. El final de mis vacaciones en Long Beach


    Fecha: 01/02/2022, Categorías: Confesiones Autor: dalo85, Fuente: CuentoRelatos

    ... cogí mis cosas, eran más o menos las 6 de la tarde, fuimos al hotel donde estaba Juan, por coincidencia, era el mismo hotel en el que yo estaba, pero él estaba en una suite presidencia, la mejor habitación del hotel, llegamos ahí, nos citamos horas más tarde, nos fuimos a bailar, tenía que mi último día de vacaciones disfrutar al máximo, siendo tipo 11 y 30 pm, regresamos como esposos al hotel, todo el camino nos besamos como locos, sin duda, Juan era mi mejor amante, no sólo por el tamaño, (los penes de Daniel y Carlos eran grandes, pero no como el de Juan), sino por el amor y cariño que nos teníamos.
    
    Al llegar al hotel, fuimos a su suite, si su suite, el mismo que allá en Miami cogí rico con mi negro cubano, a los besos, abrimos, la puerta, entramos a la suite, una habitación enorme, con una cama más que matrimonial, él me carga como si fuéramos esposos, hasta que:
    
    Juan: Mi Alfonsina, siempre quiero tenerte así, frente a mí, que seas mía, solo mía.
    
    Yo: Mi Juan, eres mi negro rico, enorme.
    
    En eso, le comí la boca a besos, si, que rico sentir los besos de un hombre, si es negro, mejor, quería comerme sus labios gruesos, que rico que él besaba, desabotoné su camisa, dejando su torso trabajado, pero venido a menos, por su edad, a punta de besos, bajaba por todo su torso, mordía con ganas sus tetillas, que estaban bien paradas,
    
    Juan: mi amor, se nota que estás falta de un hombre. Hambrienta de un macho que te coja rico.
    
    Yo: si mi vida, un hombre como tú me ...
    ... hacía falta, así que te voy a comer rico…
    
    En eso, bajo hasta su cremallera, por encima sentí su pene, ya erecto, era enorme, extrañaba el palo de Juan, ya que quería sentir nuevamente estar con un hombre, más que nada, de un negro viril como Juan.
    
    Yo: este palo esta duro, me lo quiero comer y luego quiero sentirlo adentro.
    
    Juan: y que esperas mi vida, es todo tuyo.
    
    Así que desabroché su cremallera, bajé su pantalón y bóxer, y su miembro se chocó con mi cara, que hermoso y rico pene, para mí, sin perder tiempo, chupé su cabeza, enorme, con su liquido preseminal delicioso, que rico!!!, olía a macho, a hombre, no me alcanzaba la boca para devorar tremendo palo, en eso, yo arrodillada, Juan me quita la blusa, estando en brazier, que me lo quita ahí mismo, exponiendo mis senos al aire, mientras yo devoraba su pene, mi vagina botaba líquidos de lo humedecida que estaba, empapando mi tanga, que rico, cuando, también quise más, así que:
    
    Yo: date vuelta, que extraño de ti algo…
    
    Juan: ya se cosita, con gusto…
    
    En eso, pongo mi cara en medio de sus nalgas, comienzo a comerme su culito, el anilingus, el beso negro, como ustedes quieran decir, rico, sin duda, el ano de Juan sin duda era el mejor culito que me comí:
    
    Juan: así Alfonsina, sii, sii, que rico que me comes, eres sin duda una golosa de primera, que rico, sii sii, ooh yes, yesss.
    
    Yo: tu culo es mío mi negro, que rico que es, me encanta, te lo como cuando yo quiera.
    
    Seguía comiéndome a Juan, él sintió que ...