-
Balseros (IV): Amigos calientes
Fecha: 07/02/2022, Categorías: Gays Autor: ThWarlock, Fuente: CuentoRelatos
... hacían. En fin de cuentas era yo quien les había pedido la demostración. Cuando me vieron, se acercaron a mí y se arrodillaron para mamarme la pinga, cada cual esperaba su turno para mostrarme lo que según me dijeron, les había enseñado el profesor, hasta que yo no aguanté más y les eché toda la leche en la cara y la boca. Fue mi primera vez en casi todo, y eso aumentó mi curiosidad .Después de aquello, fue cuando puse más interés para "aprender" con Ramon, y todo lo demás que tú ya sabes, aunque de vez en cuando me dejaba solo con ellos dos para que me “enseñaran" más cosas. Ya no me invitan como antes, dijo en tono de nostalgia y calló al advertir mi presencia. De hecho, más nunca hemos hecho nada desde que vinimos para acá, se excusó. Mis oídos, en verdad no podían dar crédito a todo lo que oían, sin embargo, mi bulto revelaba lo contrario. Me paré a estirar las piernas disimuladamente y me acerqué a Yovany dejando la abultada portañuela de mi short frente a su cara. Estas cumpliendo tu promesa bien rápido, me dijo, mientras trataba de meterse el bulto con todo y tela en la boca. Acarició mis nalgas y restregó su cara contra todo lo que yo le brindaba, metió su lengua en mi ombligo y luego jugueteó un rato con mi abdomen, sin dejar de sobarme la pinga ni un solo momento. Con sus manos iba acariciando mis muslos, mi cintura y mis nalgas otra vez; Bajó de un solo tirón mis shorts que no tenían más soporte que un elástico. Mi pinga dura como un tronco, salió disparada ...
... como resorte. Entonces, comenzó a chupar con delicadez mi prepucio reparando suavemente en la parte de su unión con el resto, a lo que yo respondí con un gemido de placer; Siguió acariciando mis nalgas a lo que yo no puse reparo, mientras su lengua jugueteaba con el tronco de mi pinga que no dejaba de latir ni un solo momento. Aproveché un instante de comodidad para desabrochar su portañuela y sentir su pinga toda mojada, caliente, deliciosa y salvaje. Eso me provocó tal excitación que sentí inmensos deseos de probar qué se sentiría del lado contrario. Ahora me toca a mí, déjame probar, le dije, y sus ojos se abrieron como los de un búho, su cara adopto la expresión de asombro más tierna que haya visto yo en mi vida. Me agaché, y sin dudarlo mucho y comencé a chupar su rosada punta e imitar todos sus movimientos, era la primera vez en mi vida que probaba aquel sabor raro, delicioso e indescriptible para mí, cosa que en realidad, no pude disfrutar por mucho tiempo porque segundos después me retiró la cabeza con fuerza para soltar más de tres chorros de una leche super aguada y caliente, corrí a lamer lo poco que chorreaba de su punta, mientras Yovany se retorcía y yo me pajeaba para soltar casi la misma cantidad de leche que él. Me besó como se besa a un verdadero amor y me sostuvo por largo rato en sus brazos. Sentí una paz que hacía tiempo no sentía y nos quedamos así, quien sabe si segundos o minutos sin decirnos ni una sola palabra. Cuando por fin logramos recuperarnos ...