1. El amigo de mi padre (2)


    Fecha: 19/02/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: larizzapearl, Fuente: CuentoRelatos

    ... continuamos con la penetración. Mientras me penetra, me abraza, y con mano izquierda me acaricia los pechos y me los aprieta suavemente, y con su lengua, lame mi oreja izquierda, dándole leves mordidas.
    
    Enrique: Mmm Larissa… mm cuanto deseaba… hacerte mía... otra... vez… -me decía al oído entre jadeos.
    
    Yo: Yo también… Enrique... sigue... no pares…
    
    La penetración aumenta de fuerza, sintiendo mi ano ya completamente abierto y penetrado en su totalidad por su pene, lo que me da un gran fuerte placer. Mis gemidos ya están a lo que dan, mi cuerpo se sacude y estremece cada vez que Enrique penetra con todo su pene mi ano, mientras sigue con su mano izquierda jugando con mis pechos. Así seguimos un par de minutos más, hasta que Enrique saca su pene de mi ano, y me voltea boca arriba; quitándose el condón comienza a masturbarse por pocos segundos hasta que eyacula buena cantidad de semen, que cae sobre mi pecho y mis senos, sintiéndolo bien caliente, haciéndome gemir levemente.
    
    Enrique gime hasta que sale la última gota de su pene. Ya una vez que salió todo se deja caer a mi lado, mientras con mi mano tomo el semen que cayó en mi cuerpo y me lo llevo a mi boca para comerlo. Enrique me ve y solo sonríe. Una vez que me quite y trague todo el semen, Enrique se acerca y me da un beso tierno, para después voltearme boca abajo, sintiendo que pone el lado derecho de su cabeza en la parte baja de mi espalda, y con su mano izquierda, acaricia suavemente la parte trasera de mis ...
    ... muslos, pero sobre todo mis nalgas, las cuales masajea y les da leves nalgaditas, haciéndome reír y gemir. Así nos quedamos platicando varios minutos, en esa posición; yo con mis manos bajo mis pecho volteando mi cabeza hacia la izquierda, platico y cierro los ojos al sentir tan rico las caricias de Enrique en mis nalgas y las puntas de sus dedos acariciando la zona que divide mis nalgas, tocando mi ano dilatado, para regresar a mis nalgas y apretarlas suavemente.
    
    Enrique: Me gustan mucho tus nalgas Larissa
    
    Yo: ¿Ah sí?
    
    Enrique: Si, bastante, tan suaves, redondas y paradas. Tienes el trasero perfecto
    
    Yo: Gracias Enrique, que bueno que te gusten, así querrás tocarlas mucho.
    
    Enrique: Si, pero me gusta más como se mueven -dijo para luego darme una nalgada en cada glúteo.
    
    Yo. Auch, con cariño corazón, son muy sensibles mis nalgas.
    
    Enrique: Si, lo se muñequita, por eso también me gustan- dice Enrique para enderezarse y darle a mis nalgas algunas lamidas y besos, haciendo estremecer y gemir.
    
    Yo: Mmm, malvado. Sabes que me encanta que me hagas eso.
    
    Ya después de besármelas y lamerlas por varios segundos, de nuevo me voltea boca arriba y nos besamos con pasión, abrazándonos para entregarnos a ese mágico momento que habíamos pasado, e inolvidable para mi.
    
    Ya luego nos bañamos; ahí mientras nos enjabonábamos nos besábamos y acariciábamos con deseo varios minutos. Ya después salimos de bañarnos, nos vestimos y salimos. Él fue a dejarme a la preparatoria, por mi ...