-
La historia de Ángel, solo era un muchacho (55/59)
Fecha: 23/02/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
Los dos hermanos nos miraban divertidos sin poder ocultar la risa que les daba el habernos encontrado en aquella situación, pero seguían ocupando el espacio de la puerta para evitar miradas curiosas. -Calla y no tengas envidia. -Erico se carcajeaba a la vez que pasaba el brazo por los hombros de su hermano. Los miré un poco incrédulo de que fueran ellos, pero mejor así y no que fueran unos desconocidos, aunque en estos momentos tampoco me hubiera importado demasiado. -Cerrar la puerta mientras terminamos de arreglamos, ¡por favor! -Erico me guiñó el ojo sin dejar de mirar que mi mano sostenía aún la verga ya floja de Ian. -¿No os ayudamos a vestiros? -Erico seguía con sus bromas pero al final hizo lo que le pedía. Nerviosos pero risueños, aunque mi ropa quedó hecha un desastre. Ian me miró como quedaba. -Estas más guapo después de follar. Gracias Ángel. -subí los brazos a su cuello y le bajé la cabeza para besarle los labios. -Calla bobo, ¿o quieres que yo también te de las gracias? -nos seguidos besando un par de minutos sabedores de que alguien nos guardaba la espalda. -¿Habrá alguna otra vez? -ahora Ian no resultaba el macho dominante de hacía unos momentos, ahora suplicaba y eso me agradaba. Yo podía ser un buen putito cuando era necesario, en la cama y bien relleno de verga, pero después me encantaba ese poder que ejercía en los machos. -Quien lo sabe Ian, todo es posible si surge la oportunidad, recuerda que no tenemos compromiso alguno, ...
... somos amigos y te amo como tal, y me gustas mucho, pero nada más. Salimos y el pasillo seguía custodiado por los hermanos que nos precedieron para volver al ruido infernal del bar. La pista de baile se había aligerado de público y en nuestro rincón de la barra volvieron a pedir bebida. Con el calor del local, la sudada del cuchitril donde habíamos estado encerrados, y el ejercicio que había hecho, estaba sudando y bebí con ansia el frío y dulzón zumo con vodka, estaba delicioso pero ya me sentía mareado, había llegado al tope, no podía beber más si quería mantener la cabeza en su sitio. -Ahora parece que tenemos más sitio para bailar. -Ian parecía que intentaba monopolizarme aunque de alguna manera tenía sus razones, él me había llevado a la fiesta. -Perdona Ian, ahora no puedo, busca otro bailarín de compañero. -no quería decirle que el motivo de que no pudiera, la causa en definitiva era él. Tenía que mantener el culo apretado, para evitar que su leche que aún tenía dentro se me saliera, aunque algunas gotas salían y las notaba deslizarse y como humedecían la culera de mi pantalón, por eso no apartaba mi espalda del mostrador. Lo cierto es que, a pesar de ser tan sucio, lo gozaba, hacía que me sintiera preñado de verdad y no deseaba volver al pasillo para vaciar el contenido de mis tripas. Me conformé con hablar con unos y con otros, observar a los bailarines, y a Ian que enseguida se consiguió una guapa chica que disfrutaba en sus brazos en la pista de ...