1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (55/59)


    Fecha: 23/02/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... baile.
    
    Veía a mi fortuito amante bebiendo sin parar, quizá impelido por el movimiento continuo, ya estaba restablecido y podía moverse como siempre había hecho, mostrando su buen cuerpo de bailarín que encandilaba la vista, venía a por un vaso cada vez que paraba la música y no dejaba de preocuparme.
    
    Erico llegó de la pista y se colocó a mi lado, llegaba sudoroso y fatigado.
    
    -Estoy llegando a mi límite y tendremos que marcharnos, se nota que ahora no me entreno. -le ofrecí su vaso que tenía a medias.
    
    -No voy a beber más, por esta noche ya es bastante, y deberías cuidar de Ian que ya va borracho, no va a poder conducir la moto, deberá dejarla aquí bien aparcada y volver a su casa en taxi o le llevaremos nosotros si quiere.
    
    -Tienes razón, hablaré con él. -por el ruido, Erico tenía que inclinarse para hablarme muy cerca del oido, y yo tenía que indicarle que se acercara para responderle.
    
    Cuando vi que Ian volvía hacia el mostrador me acerqué a el para pedirle que nos fuéramos.
    
    -Ian, tenemos que regresar, y no vas a poder llevar la moto. -me abrazó sosteniéndose en mi.
    
    -¡Oh! No te preocupes estoy bien. -pero se le notaba que no valoraba su real estado.
    
    -Erico te ayudará a dejar la moto estacionada en un lugar seguro, la recogerás mañana, y te llevará él en su coche. -de mala gana accedió sin oponerse demasiado, podía mantenerse derecho, y la dulce y fresca corriente de airé del mar resultaba un auténtico bálsamo para nuestros calores.
    
    Llegamos a su ...
    ... casa y Erico se bajó para acompañarle hasta la cancela del jardín, allí le dio una palmada en la espalda y regresó. Ian, en lugar de abrir la puerta volvió la cabeza para ver como nos perdíamos en la carretera agitando una mano.
    
    -Ahora te llevaremos a tu casa. -yo iba sentado a su lado y detrás viajaba Rubén.
    
    -Podemos aprovechar para saludar a la tía, no la hemos visto desde su vuelta. -Erico soltó una carcajada.
    
    -Estas borracho como Ian, no son horas para visitar a nadie. -Rubén se tumbó sobre el asiento trasero.
    
    -Es igual, podemos dormir allí y la saludamos mañana, quiero recoger los regalos que nos ha traído, en su casa hay sitio suficiente, ¿no es verdad Ángel?
    
    -Sobra espacio Rubén, ya lo sabéis y también conoces que a Ana le encantará veros, sois sus sobrinos preferidos. -entonces fue Rubén el que estalló en risas.
    
    -¡Claro, sus preferidos!, somos los únicos que tiene, venga Erico, nos quedamos. -Erico no respondió pero su silencio era el consentimiento que deseaba su hermano.
    
    Atravesamos en largo camino arbolado después de que el guarda de seguridad nos abriera la puerta, antes de llegar observé que eran pocas las ventanas donde se veía alguna luz encendida, detuvo el coche delante de las escalinatas, y no les pedí que guardaran silencio, sabía con seguridad que Tomas estaría vigilante, y que no llegarían nuestras voces al ala que ocupaba su tía.
    
    Como suponía Tomás salía de la zona de servicio para recibirnos a nuestro paso por el salón de acceso, ...