-
La historia de Ángel, solo era un muchacho (55/59)
Fecha: 23/02/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... se inclinó ceremonioso y renuncié a decirle que debía estar en su cama. -Buenas noches Tomás, Erico y Ruben van a pasar aquí la noche, quieren saludar mañana a la señora. ¿Ha salido de sus aposentos? -Si señor, vino una amiga a visitarla y estuvieron tomando una cena ligera. -suspiré aliviado, parecía que Ana se recuperaba de lo que fuera que tuviera, porque ningún médico había sido llamado. Nos dirigimos hacia el ala donde yo vivía y Tomás nos seguía los pasos. -Puede dejarnos ya, vuelva a la cama y descanse. -Prepararé dos habitaciones para los señores. -tuve que volverme y sujetarle del brazo. -Ya nos arreglaremos nosotros Tomas, por favor vuelva a la cama. -dudó antes de obedecer y darse la vuelta deseándonos buenas noches. Entramos en mi habitación y Ruben se tiró sobre la cama riendo, nos detuvimos a mirarle hasta que se calmo y nos miró enjugándose los ojos con un pañuelo. -¿Os imagináis al palo de Tomás follando? ¿Habrá cambiado de postura alguna vez? -Erico se tumbó a su lado y le puso la mano en la boca. -Calla descarado, algún día habrá sido joven ...
... y seguro que lo ha gozado, ¿no opinas lo mismo Ángel? -yo no opinaba, porque estaba convencido de que Tomás habría tenido pocas oportunidades para desfogarse, al menos desde que entró al servicio de Eduardo. -No es un asunto que me preocupe, pero lo haya hecho o no, seguro que nunca ha criticado lo que sus señores hayan hecho, Tomás es una tumba y fiel como un perro. -me los quedé mirando, los dos hermanos me observaban risueños por mi defensa del criado. -Podéis ocupar la habitación de Pablo, o la que queráis. -los dos se miraron con complicidad y habló Ruben. -Quizá prefiramos quedarnos en esta y la compartimos, así recordaremos cuando era de Oriol. ¿Verdad que si hermanito? -Erico aplastó la cara de su hermano con una mano sujetándole contra el colchón. -Sigues hablando demasiado, Ángel no nos ha invitado a dormir con él. -lo decía medio en serio pero los ojos le brillaban risueños. Me estaban tomando el pelo sin duda. -¡Mierda!, haced lo que queráis pero os recuerdo que la cama es mía. -y sin más me tiré entre ellos forcejeando para que me dejaran espacio. Seguirá…