1. Autobiografía sexual (Parte 3): Mi tío pervertido


    Fecha: 24/02/2022, Categorías: Confesiones Autor: LorePadilla, Fuente: CuentoRelatos

    Mi tío Marco me estaba llamando. Me ofreció dormir en su casa, luego de saber que mi padre me echó de la casa y acepté.
    
    Me cayó una tormenta en el camino, llegué empapada y mi tío me recibió con una toalla, agua caliente para bañarme y comida, pero solo acepté la comida por pena, además de que siempre me dio miedo su casa y más terror me daría al saber que dormiría en la habitación de su difunta esposa, prefería dormir en la sala.
    
    En la noche, armándome de valor, me preparé para dormir. Durante la madrugada, se escuchaba el rechinido de la puerta, como si se abriera y cerrara despacio. No quería voltear a ver, yo simplemente quería volver a casa o estar en otro lugar.
    
    Al amanecer, sabiendo que mi padre se encontraría en el trabajo, falté a la escuela y fui a mi casa por mis cosas. Para sorpresa mía, encontré la puerta principal entreabierta, atravesé el patio y llegué a la sala, donde se hallaba mi mamá, recargada en la pared y siendo follada por un hombre desconocido. Ellos se detuvieron con espanto al verme.
    
    - ¡Hija! No esperaba que vinieras.
    
    -Tranquilos, sigan en lo suyo, yo solo vine a mi recámara por mis cosas, no tardo en retirarme.
    
    Así sin vergüenza, el hombre la siguió penetrando en lo que yo entré a mi habitación y comencé a guardar cosas en mi maleta. Sin embargo, ver y escuchar la cogida que le estaba dando ese sujeto a mi mamá me excitó muchísimo. Instintivamente, me cambié de ropa por algo más sexy: una falda corta y un bolerito; y salí con ...
    ... mi maleta ya hecha.
    
    Al pasar por la sala no evité lucirme y el tipo que estaba con mi madre lo notó. Mi mamá estaba dándole unos sentones en el sofá y pegando unos gritos enormes mientras yo me detuve a verlos. De repente, él empezó a gemir fuerte, mi mamá se bajó de él y se hincó, de esta manera, él se levantó y comenzó a masturbarse con la verga en la boca de mi madre, quien sacó la lengua y se tragó toda la leche del sujeto. Fue demasiada leche que, al no saber su nombre, lo apodé "el lechero" y ahora era una fantasía mía echarme un polvo con él.
    
    Mi madre me pidió disculpas por haber yo presenciado aquel encuentro, pero le respondí que no tuviera cuidado, nos despedimos y me fui.
    
    Iba caminando por la calle hacia la casa de mi tío, cuando de pronto, alguien metió la mano bajo mi minifalda y volteé rápidamente a ver quién era. Me había seguido todo ese tramo "el lechero" y trató de cortejarme, pero me hice del rogar y solo le proporcioné mi número telefónico.
    
    Más tarde, regresé a casa de mi tío. Entré a mi recámara provisional y me acosté un rato. Pasé horas dormida hasta llegar casi la noche cuando de pronto, se presentó ante mí mi tío, desnudo y con el pene erecto. Mi reacción fue de asombro, pero me resultó atractivo ese falo largo. En cuanto abrí los ojos él se hizo hacia atrás, nervioso y queriendo huir.
    
    - ¿Por qué está así, tío?
    
    Él solo tartamudeaba y no daba una explicación coherente. Respiró profundo, se tranquilizó y me respondió.
    
    -Discúlpame ...
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